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La división del reino de Argos


El rey Abas de Argos: 

Linceo reina en Argos después de su tío y suegro Dánao y tiene con su prima Hipermestra un hijo llamado Abas o Abante. (Linceo fue protagonista de una tragedia de Teodecto de Faselis, cuyo texto no se ha perservado).

El escudo de Abas:

Cuando Abas informa a su padre de la muerte de Dánao, es recompensado por Linceo con el escudo de su abuelo, que estaba consagrado en el Hereo de Argos (el templo de Hera Argiva). Abas fue un guerrero tan temible que incluso después de su muerte, los enemigos de su casa real huían del campo de batalla, simplemente por la vista de su escudo. En su reinado se crean los Juegos Hereos en los cuales los vencedores reciben en premio un escudo hecho según este modelo.

Eneas consigue este escudo en la guerra de Troya y lo cuelga del templo de Accio (Eneida III 286).

Conquistas de Abas:

Abas es un conquistador de éxito. Es el fundador de la ciudad de Abas en el noreste de Fócida donde levanta el templo oracular de Apolo (Paus. X 35.1) y de Argos Pelásgico en Tesalia (Estr. IX 437).

El rey Abante da nombre al pueblo de los Abantes (Ilíada II 536). Con su escudo y al frente de un ejército de Abantes, conquista la isla de Eubea para el reino de Argos (a finales del siglo XVI o principios del siglo XV a.C). Puede tratarse de otro Abante, hijo de Poseidón y de la nereida Aretusa (Hig. 157).

Familia de Abas:

Abas toma por esposa a Ocalea (Ὠκάλεια), Aglaya (Ἀγλαΐα: «brillo», «esplendor») o Áglae (Αγλαιη: «hermosura»), hija de Mantineo, uno de los 50 hijos de Licaón. Tienen dos hijos, los gemelos Preto y Acrisio (Apd. II 2.1; Hig. Fab. 170) y una hija llamada Idómene quien, casada con el eólida Amitaón (hijo de Creteo), es madre del adivino Melampo y de Biante (Apd. II 2.2).

Hijos ilegítimos de Abas son Lirco e Idmón. Lirco es el rey de la ciudad de Lircea que antes se llamó Lincea porque aquí se escondió Linceo después del crimen de las danaides (Paus. II 25, 5). El adivino Idmón es uno de los Argonautas (Ap. Rd. I 140, hijo putativo de Abante, pues su verdadero padre es Apolo; Hig. Fab. 11 y 14. Lo más frecuente es que ambas citas se refieran a Abas, el hijo de Melampo, padre de Lisímaca, esposa de Tálao y madre del rey Adrasto en Apd. I 9,13; del adivino Idmón, que heredó los poderes proféticos de su abuelo Melampo; y posiblemente Cérano, padre del adivino Poliído, Paus. I 43,5). (El autor de los escolios de Eurípides señala como hijos de Abas a Caneto y a Calcodón, pero este Abante puede ser hijo de Calcón, el hijo de Metión y nieto de Erecteo de Atenas).


División del Reino de Argos (s. XV-XIII)


(En Hig. Fab. 244 se indica que Abas mató a Megapentes por causa de su padre, pero antes se indica que Megapentes mató a Perseo para vengar la muerte de su padre Preto, asesinado por Perseo. El asesino de Megapentes podría ser Abas, hijo de Melampo, o un Abas desconocido hijo de Perseo).


Acrisio y Preto:
 

Los dos hijos de Abante se llaman Preto y Acrisio. Estos dos hermanos se odian ya antes de nacer y luchan en el vientre de su madre (como Panopeo y Criso, hijos de Foco el eácida; como Esaú y Jacob, Génesis 25 22.3).

En edad adulta, siguen luchando bien porque Preto seduce a su sobrina Dánae, hija de Acrisio, bien por la posesión el trono de su padre. En esta guerra los ejércitos utilizan por primera vez escudos redondos (Apd. II.2; Paus. II 25.7).

La batalla tiene lugar en el camino de Epidauro, a pocos kilómetros al este de Argos. Existe un monumento con forma de pirámide y en Argos se conmemora en el festival de las Daulias (Paus. II 25.6).

En el camino de Argos a Epidauro hay a la derecha un edificio construido como una pirámide, con un relieve con escudos labrados al estilo argivo. Allí tuvo lugar una lucha por el trono entre Preto y Acrisio; el combate, dicen, terminó en empate y como resultado hubo luego una reconciliación, ya que ninguno pudo obtener una victoria decisiva. La historia es que ellos y sus huestes estaban armados con escudos, que primero fueron utilizados en esta batalla. Para aquellos que cayeron de ambos lados se construyó una tumba común, ya que eran parientes y conciudadanos (Paus. II 24.7).

Pirámide de Hellenikon (Argólida). Silmilar a la descrita por Pausanias (s. II d.C.)

Acrisio conquista el trono de Argos y destierra a Preto a Licia, donde se casa con Estenebea, hija del rey Yóbates (llamada Antea, en Il. VI 160). Éste organiza una expedición para restablecer a su yerno en el trono, consiguiendo ocupar Tirinto.

La guerra termina con la división del reino: Acrisio conserva Argos y Preto domina en Tirinto. En esta época, los Cíclopes venidos de Tracia o de Licia construyen las murallas de las ciudades de Argos y Tirinto (Estrabón, VIII. 11).

Tirinto de las grandes murallas

La división del reino de Preto:

Acrisio tiene una hija llamada Dánae con Eurídice, hija de Lacedemón, que será la madre de Perseo. Preto y Estenebea tienen tres hijas, las llamadas Prétides (Lisipe, Ifínoe e Ifianasa) y posteriormente un hijo llamado Megapentes. Las princesas enloquecen por no aceptar los misterios de Dioniso o por despreciar una estatua de madera de la diosa Hera.

El reino de Tirinto es dividido en tres partes por Preto, para sus yernos (y sobrinos) Biante y Melampo y para su hijo Megapentes. Uno de sus sucesores (Megapentes o Anaxágoras) intercambia su porción de reino con Perseo, quien funda una nueva capital, Micenas, en el Norte. El reino del Sur permanece dividido en tres casas reinantes de los Prétidas, Melampódidas y Biántidas hasta el siglo XII en que son unificadas por el último rey prétida, Cilárabes. 


El reino del Norte de Micenas-Tirinto se unificará con el reino del Sur después de la guerra de Troya en la persona del príncipe Orestes, hijo de Agamenón.

Perseo

Dánae y la lluvia dorada:

Oráculo de Acrisio:

Acrisio, una vez dividido el reino con su hermano Preto (Apd. II 4), sigue considerándose rey de Argos. Acrisio, casado con Eurídice (Aganipe en Hig. Fab. 63) hija de Lacedemón y Esparta, tiene una hija llamada Dánae. Acrisio pregunta a un oráculo cómo tener hijos varones. El oráculo profetiza que un hijo de su hija Dánae le dará muerte. Los oráculos pueden ser:
  • condicionales, es decir, sujetos al cumplimiento de una condición puede o no ocurrir el suceso funesto (como en el caso de Layo, Edipo o Prometeo). 
  • absolutos, se cumplen siempre y no existe escapatoria posible. Los medios expuestos para impedir su resultado desencadenan una secuencia de acontecimientos que terminan necesariariamente en el cumplimiento de la profecía.

Concepción de Perseo:

Acrisio encierra a su hija en una prisión de bronce bajo tierra para que no tenga relación con los hombres (o en una torre de bronce. Hor., Odas III 16; Ov., Met. IV 697). Zeus consigue acceder a la cámara metamorfoseado en una lluvia de oro a través del techo cayendo hasta el útero de Dánae. Zeus deja embarazada a Dánae de Perseo (Dánae es seducida por su tío Preto y esto provoca la reyerta entre los hermanos, en Apd. II 2.4; pero no existe un padre mortal de Perseo, Hdt. VII 61).  La cámara subterránea de bronce fue destruida por el tirano Perilao (Paus. II 23.7).

El arca de Dánae:

Acrisio introduce a madre e hijo en un arca y la tira al mar. Dánae canta en su arca una triste canción para entretener a su hijo (Simonides 543).

El arca de Dánae y Perseo atraviesa el Egeo y llega a las Cícladas donde encalla en la isla de Sérifos (Apd. II 4). Los Sátiros rederos abren el arca y la acercan a la orilla. Dictis y el viejo Sileno compiten para ofrecer refugio a Dánae y su hijo. Aunque los sátiros amenazan con violar a Dánae, al pequeño Perseo le hace gracia la coronilla calva de Sileno (Esquilo, Los Dictiulcos, Frag. 274-275 Papiro de Oxirrinco). Madre e hijo son recogidos por el pescador Dictis, hermano del rey Polidectes (hijos de eólida Magnes o hijos de Perístenes, descendiente de Nauplio, Ferecides 3F4).

 

Descendencia de Acrisio. Hijos de Perseo se unirán a hijas de Pélope.

La cabeza de Medusa:

La misión de Perseo:

La belleza de Dánae hace que Polidectes, igual que Zeus, caiga enamorado de ella. Pensando que el joven Perseo puede ser un estorbo en sus planes, el rey intenta librarse de él mediante una estratagema que consiste en hacer creer a todo el mundo que pretende conquistar a la princesa Hipodamía (la hija de Enómao y Evarete de Pisa, en Élide). Polidectes celebra una fiesta (éranos) en la que los invitados deben traer regalos. Pide a los habitantes de la isla que le entreguen un caballo como presente para poder ofrecer como dote para la princesa. Al no tener ningún caballo que ofrecer, Perseo promete traer la cabeza de Medusa, una de las tres Gorgonas capaces de convertir en piedra a los hombres sólo con su mirada (es el héroe quien propone la prueba, como Jasón y la búsqueda del vellocino ante Pelías. Apd. II 4; Fer. 3F11; Pind., Pít. XII 14). Polidectes acepta el ofrecimiento, pensando que el joven nunca regresaría.

La ayuda de los dioses:

Zeus decide ayudar a su hijo. Ordena a los dioses Atenea y Hermes que le presten su ayuda. Hermes  entrega a Perseo una hoz de acero (harpê) con la que poder cortar la cabeza de Medusa (un cuchillo de adamantio es regalo de Vulcano, el gorro o pétaso y las talarias o sandalias aladas que permiten volar son los regalos de Hermes en Hig. Astr. II 12) mientras que Atenea le regala un brillante escudo y le aconseja sobre las tareas que tendría que realizar.

Las Grayas:

Con el fin de encontrar el escondite de Medusa, Perseo parte en busca de las hijas de Forcis, las ancianas Grayas, llamadas Dino (terror), Enio (horror) y Penfredo (alarma). Son unas brujas del mar que solo tienen un mismo ojo y un mismo diente que comparten pasándoselos de una a otra. Perseo les arrebata el ojo y el diente, obligándoles a revelar el camino a la presencia de las ninfas Náyades, que conocen con el secreto para derrotar a Medusa. Perseo arroja su único ojo a la laguna Tritónide (Hig., Astr. II 12, Eratóst. 22, según Fórcides de Esquilo).

Las Náyades:

Las Náyades son tres hermosas doncellas que guardan los tesoros de los dioses. Entregan a Perseo un zurrón mágico de metal, la kíbisis, para guardar la cabeza de Medusa, el casco de Hades, que vuelve invisible a quien lo lleve puesto, y las talaria o sandalias aladas que permiten volar (Apd. II 4). Con la ayuda de estos objetos Perseo llega a las costas de Tartessos (Escolio Lic. 653) y consigue introducirse en la residencia de las Gorgonas, que, como las Grayas, eran también hijas de Forcis.

Templo C de Selinunte - Perseo y Medusa, S.VI a.C.


Las Gorgonas:

Las Gorgonas tienen cabezas recuiertas de escamas de dragón, grandes colmillos de jabalí, manos de bronce, alas doradas con las que pueden volar y además convierten en piedra a quien las mire. Perseo encuentra a los monstruos durmiendo. Atenea guía el brazo de Perseo y, utilizando el escudo como espejo, logra cortar la cabeza de Medusa sin tener que mirarla. De la sangre de Medusa nace el caballo alado Pegaso y también el gigante Crisaor, padre de Gerión (Hes., Teog. 278). Perseo huye del palacio de las Gorgonas. Esteno y Euríale, las hermanas inmortales de Medusa, lo buscan, pero sin encontrarlo, ya que el casco lo vuelve invisible.

Euríale grita desesperada y para imitar su funeral gemido, Atenea inventa la flauta a la que llamó "melodía de las muchas cabezas" (Píndaro, Pít. XII.19).

Perseo de Cellini

La cabeza de Medusa se encuentra enterrada en un túmulo cerca del ágora de Argos (Paus. II 21.5). Medusa, no era un ser sobrenatural sino una mujer mortal, era la lideresa de un pueblo de mujeres salvajes (llamadas Gorgonas, Diod. III 52.2) a los que se enfrentó Perseo en Libia, cerca del la laguna Tritónide. Perseo asesinó a Medusa mientras dormía y le cortó la cabeza, fascinado por su belleza, para enseñarla a sus tropas del Peloponeso.

Atlas:

Existen tres etapas en el vuelo de regreso de Perseo. En la primera parte, Perseo viaja al reino de Atlas, en el extremo occidental del mundo, donde se encuentra el huerto de las Hespérides con las manzanas de oro. Atlas es el bisabuelo de la abuela de Perseo según la siguiente línea: Atlas- Taigete- Lacedemón- Eurídice- Dánae- Perseo (Atlas es un pastor local que custodia un árbol de frutos maravillosos en Poliído 837, lo que salva la incongruencia de la historia posterior de Hércules porque sino la metamorfosis no sería permanente). 

El oráculo de Temis había prevenido al titán que un hijo de Zeus le robaría su tesoro (las manzanas doradas, en realidad se refería a Hércules, nieto de Perseo e hijo de Zeus). Perseo utiliza el poder de Medusa para convertir a Atlas en montaña (Ovid., Met. IV 617). Como su tamaño es gigantesco, acaba identificado una cordillera en el Noroeste de África, que da su nombre a un océano, el mar de Atlas (Atlántico).

Las gotas derramadas de la cabeza de Medusa se convierten en serpientes venenosas al tocar la tierra en Libia. Una de ellas morderá al argonauta Mopso (Ap. Rd., IV 1504).

Fresco de Perseo y Andrómeda. Casa del sacerdote Amandus. Pompeya.

Andrómeda:

Sacrificio de Andrómeda:

En la segunda etapa, Perseo llega al reino de Etiopía occidental. Aquí encuentra a la princesa Andrómeda desnuda y encadenada a una roca (en la ciudad marítima de Joppa o Jaffa, "la novia del mar" en Israel, Paus. IV 35.9). Había sido dejada por sus padres, los reyes Cefeo y Casiopea, para ser devorada por el monstruo marino Ceto por orden del oráculo de Ammon de Siwa, para aplacar su furia. 

El monstruo Ceto:

Andrómeda tiene que pagar con su vida por un delito cometido por su madre Casiopea, quien se había gloriado de ser tan bella como las Nereidas o su hija Andrómeda más bella que las Nereidas (Hig. Fab. 64). 

Perseo, enamorado de la princesa, decide liberarla, por lo que tras pedir su mano a Cefeo y Casiopea mata al monstruo con su espada o petrificando una parte del monstruo al mostrarle la cabeza de Medusa.

Eros, llamado por las oraciones de Perseo, desata a Andrómeda. Ceto cae a la orilla revolcado en corrientes de sangre que dan color al mar (Filóstrato 1.21, el suceso tiene lugar en el Mar Rojo).

Boda de Perseo y Andrómeda:

Durante el banquete de bodas con Andrómeda, llega Fineo, tío paterno de ésta y a la vez su antiguo prometido. Comienza una batalla entre quienes apoyaban el enlace y los partidarios de Fineo. Cefeo, padre de Andrómeda, declarar su favor por Perseo pero no participa en la lucha. La diosa Atenea aparece para apoyar a su hermano. 

Perseo mata con un leño al joven indo Atis y con la espada a su amante el asirio Licabante. El sienita Forbante y el libio Anfimedonte resbalan en la sangre fresca y Perseo los remata. A Érito el Actórida aplasta con una enorme crátera. Caen Polidegmón, Abaris el caucasio, Liceto el Esperquiónida, Hélice, Flegias y Clito, cuyos cuerpos se amontonan en el suelo. Fineo, que no se atreve a luchar con Perseo, lanza un dardo y acierta al tibio Ida, quien evitaba los dos bandos. Hodites el cefeno cae bajo la espada de Clímeno. Protoénor muere a manos de Hipseo y a éste mata el Lincida Perseo. El anciano pacifista Ematión, maldiciendo la batalla se agarra al altar y es decapitado por Cromis. Fineo acaba con los hermanos Bróteas y Amón, invencibles en el pugilato pero no con las espadas, y con el anciano sacerdote Ceres. El poeta Lampétida muere atacado por Pétalo pero es cruelmente vengado por Licormas quien lo masacra con una jamba de la puerta. Pélates el cinifio, mientras intenta arrancar la otra barra de la puerta, es atravesado por la lanza de Córiro el Marmárida y Abante lo remata, quedando colgado. Muere Melaneo, partidario de Perseo, y el rico Dórilas asesinado por el bactriano Halcioneo. Perseo venga a sus compañeros caídos matando a Halcioneo, a los gemelos Clitio y Clanis  que la naturaleza confunde pero la muerte bie los distingue, Celadón el mendesio, Astreo el palestino, el vidente Etión, Toactes el escudero real y al parricida Agirtes. 

Perseo, Andrómeda y sus padres se ven rodeados por enemigos. Perseo pone en fuga a Molpeo de Caonia y mata a Equemón el nabateo. El último recurso de Perseo es la cabeza de la Gorgona y pide a sus amigos que no la miren. Téscelo es el primero convertido en piedra cuando se dispone a golpear, luego Ámpice y el bravucón Nileo. Érix quien no cree en el poder de la Gorgona, también es petrificado. La cabeza no distingue amigos de enemigos al convertir en piedra a Aconteo, uno de los soldados de Perseo, a su oponente Astiages y así hasta doscientos. Fineo, rodeado por un bosque de estatuas, suplica por su vida pero también es convertido en piedra (Ov., Met. V 1).

Perseo y Andrómeda logran finalmente casarse y tienen siete hijos. El mayor, Perses, hereda el reino de sus abuelos, Etiopía.

Regreso a Grecia:

El fin de Polidectes:

Dictis y Dánae se han refugiado en un templo huyendo del acoso de Polidectes. Perseo se presenta ante Polidectes y ante toda su corte, pero ellos empiezan a burlarse de él. Mirando hacia otro lado, saca la cabeza de Medusa y la muestra. Todos quedan petrificados con una expresión de incredulidad en sus rostros, en especial Polidectes. Dictis y Dánae se casan y gobiernan juntos el reino de Sérifos.

Perseo devuelve todos los objetos mágicos a Hermes para que los devuelva a las ninfas y posteriormente regala a Atenea la cabeza de Medusa, quien la coloca en su escudo. Después decide regresar a Argos, donde reina su abuelo Acrisio (Apd. II 4).

Muerte de Acrisio:

Acrisio se entera de que su nieto viaja para encontrarse con él y pone tierra de por medio. Cuando Perseo llega, no lo encuentra. Está en un reino vecino, Larisa pelasgiótide (Apd. II 4.4) presenciando los juegos fúnebres en honor de Amintor, padre del rey Tautámides. Perseo decide participar en los juegos. Lanza un disco con tan mala fortuna que golpea a Acrisio en un pie y lo mata, cumpliéndose así la profecía (en Hig. Fab. 63 son los juegos fúnebres de Polidectes es Sérifos y Acrisio es herido en la cabeza). El mausoleo de Acrisio se construye a las afueras de Larisa.

Acrisio es recordado como reformador de la Anfictionía de Delfos (Estr. IX 420).

Fundación de Micenas:

Preto aprovecha la muerte de su hermano Acrisio para conquistar su reino, pero es derrotado por Perseo. Debido a los remordimientos por la muerte accidental de su abuelo, Perseo no quiere seguir gobernando su legítimo reino, Argos. En consecuencia, intercambia el reino de Argos con su vecino y primo Megapentes, hijo de Preto, rey de Tirinto. 

Perseo construye una poderosa capital, Micenas, en el lugar donde cae la borla de la funda de su espada o donde arranca un hongo (mycos) de donde surge un manantial conocido como fuente Persea (Paus. II 16.3). Los cíclopes levantan las murallas de Micenas.

Guerra de Perseo y Dioniso:

Perseo y Baco descienden de los hijos de Libia (hija de Épafo y nieta de Ío, quien fue secuestrada por Zeus), Belo (tatarabuelo de Acrisio quien es abuelo de Perseo) y Agénor (bisabuelo de Baco). Acrisio no cree en la divinidad de Baco igual que no cree que Perseo sea hijo de Zeus (Met. IV 605). Dioniso llega a Argos, donde su culto es rechazado. Provoca que las argivas enloquezcan y algunas llegan a matar a sus propios hijos.

Hera asumiendo la forma del rey-adivino Melampo convence a Perseo para comenzar una lucha contra Dioniso. En la batalla, Dioniso crece por encima de las montañas y Perseo vuela con sus sandalias aladas. Muere la mujer de Dioniso, Ariadna convertida en piedra por la cabeza de Medusa. Ariadna es catasterizada en la constelación de Corona Borealis.


Aparece un tercer hijo de Zeus, Hermes, quien detiene a Dioniso cogiéndole por los pelos en el aire y le cuenta la estrategia de Hera. Melampo, el auténtico, intercede por la paz. Los argivos por fin aceptan el culto a Dioniso (Nono XLVII).

Cerca del templo de Zeus Nemeo en Argos se encuentra la tumba de Ménade Corea (Paus. II 20.4). Las mujeres del ejército de Dioniso llamadas Halias (mujeres del mar) que fallecen en la guerra tienen sus tumbas en el templo de Hera Antea (Paus. II 22.1). Ariadna está enterrada en el templo Dioniso Cretense (Paus.,II 23.7).
 
La descendencia de Perseo:

Perseo y Andrómeda son padres de una numerosa familia que forman las casas reales de distintas naciones:

-  los hermanos Alceo, Electrión y Esténelo reinan consecutivamente en el reino Norte de Argos (Micenas, Tirinto, Argos y Midea). 

Alceo y Astidamia, hija de Pélope, son padres de Anfitrión y de una hija llamada Anaxo. Electrión, casado con su sobrina Anaxo, es el padre de Alcmena. Esténelo y Nicipe, hija de Pélope, son padres de dos hijas llamadas Alcíone y Medusa y un hijo menor, Euristeo, que es el último rey de Micenas descendiente por línea masculina de Perseo. Hércules es hijo de Anfitrión el hijo de Alceo y de Alcmena hija de Electrión (Apd. II 4.5).

- Heleo es el rey de Élide (se confunde con Eleo el nieto de Endimión y con Helios el Sol) y es sucedido por su hijo Augías.

- Méstor, casado con Lisídice, hija de Pélope, es la madre de Hipótoe, la amante de Poseidón con quien tiene a su hijo Tafio, epónimo del pueblo de los Tafios y padre del rey Pterelao.

- Gorgófone, casada con Perieres se convierte en reina de Mesenia y tiene por hijos a Leucipo (padre de las Leucipades) y Afareo (padre de los Afáridas).  

Gorgófone casada por segunda vez con Ébalo de Esparta tiene a Tindáreo (padre de los Dioscuros, Helena y Clitemmestra) y a Icario (padre de Penélope). La reina Clitemmestra, esposa del Tantálida Agamenón, es bisnieta de Perseo a través de su hija Gorgófone y su nieto Tindáreo.

- Perses, el primer hijo de Perseo y Andrómeda es criado por sus abuelos maternos, Cefeo y Casiopea. Se convierte el legendario epónimo del pueblo persa fundador de la casa real Aqueménida (Hdt. VII 61; VII 150; VI 54).

- Cinuro es el fundador de Cinuria, ciudad entre Esparta y la Argólide (Paus. III 2,2).

La muerte de Perseo: 

Megapentes asesina a Perseo (Hig. Fab. 244) para vengar la muerte de su padre Preto, petrificado por Perseo utilizando la cabeza de la Medusa (Ov. Met. V 236-249).

Dánae y Pilumno, hijo de Fauno, fundan la ciudad de Ardea en el Lacio. Su hijo, Dauno es el padre de Turno, rey de los Rútulos (En. VII, 410).


Sucesores de Perseo

Los hijos de Perseo:

Perseo y Andrómaca tienen cinco hijos en el reino de Micenas y Tirinto (Perses nace antes del regreso): Alceo, Electrión, Esténelo, Méstor y Heleo, y una hija llamada Gorgófone. Los tres primeros heredan sucesivamente el trono, en perjuicio de los hijos de los dos primeros.
Descendientes de Perseo en Micenas. Según Apolodoro II, 4.5 los hijos de Pterelao reclaman el trono de su abuelo materno Mestor, para ello Pterelao debería estar casado con una hija de Mestor (su bisabuelo)

Alceo es sucedido por su hermano Electrión debido a la prematura  edad de su hijo Anfitrión. En la sucesión de Electrión por Esténelo, interviene una complicada serie de sucesos.

Guerra entre Micenas y Tafos:

El relato más conocido está en el Escudo de Hesiodo. Durante el reinado de Electrión, llegan a Micenas los seis hijos de Pterelao, fundador de Tafos en la costa de Acarnania. Los Tafios o teléboas (que vienen de lejos) reclaman, en calidad de nietos maternos de Méstor, hermano de Alceo y de Electrión, una parte del reino de Micenas. Electrión rechaza su demanda y ellos le roban los rebaños de vacas para vengarse. Estalla una guerra en la que mueren todos los hijos de Pterelao, excepto Éveres, y los de Electrión, excepto Licimnio. Los Tafios llevan las vacas al rey de Élide, Polixeno, de donde Anfitrión las rescata. En el camino de regreso, Anfitrión lanza una piedra a una vaca que se le había escapado y accidentalmente mata a su tío Electrión.

Exilio de Anfitrión y Alcmena:
 

Muerto Electrión, le sucede su hermano Esténelo, quien destierra a Anfitrión, a su esposa y prima Alcmena y a Licimnio. Esténelo está casado con Nicipe, hija del rey Pélope. Hace llamar a sus cuñados exiliados Atreo y Tiestes, a quienes entrega la ciudad de Midea.

Anfitrión y sus primos se refugian en la corte de Creonte, rey regente de Tebas, que es su tío materno, pues Alceo estaba casado con Hiponome,  hermana de Creonte.

Anfitrión no puede consumar su matrimonio con Alcmena hasta que ejecute su venganza contra los Teléboas, tal es la condición que le impone su prima. Para ello pide ayuda a Creonte. Éste a su vez le pide que acabe con la segunda plaga de Tebas (después de la Esfinge, derrotada por Edipo): la zorra de Teumeso. El destino de la zorra era no ser cazada jamás por un perseguidor.

Caza de la zorra de Teumeso:

Anfitrión cuenta con la ayuda de otro desterrado, Céfalo un eolio, hijo de Deyoneo (rey de la Fócide) y de Diomede. Céfalo había estado casado con la ateniense Procris y debido a su homicidio involuntario se refugia en Tebas. Céfalo presta a Anfitrión de Micenas el perro Lélape para cazar a la zorra. Este perro lo había recibido de regalo la ateniense Procris del rey Minos de Creta a cambio de curarle una enfermedad erótica que causaba que en el acto sexual Minos expulsara serpientes y otros animales, lo que ocasionaba la muerte de sus amantes. Lélape tenía como destino apresar todo lo que se propusiera. Así se planteó un dilema en el Olimpo. Finalmente Zeus resuelve la situación convirtiendo a ambos animales en constelaciones, de esta manera, la zorra nunca deja de escapar y el perro nunca deja de darle caza.

Al dejar de ser la zorra una plaga para Tebas, Creonte concede un ejército de tebanos a Anfitrión, quien cuenta además con la ayuda de Heleo, el tío paterno de Anfitrión, de Céfalo y del eácida Panopeo rey de Focide.
 

Pterelao y Cometo:

La isla de Tafos no puede ser conquistada mientras el rey Pterelao conservase un cabello de oro, presente del dios Poseidón a su nieto. Cometo, hija de Pterelao que está enamorada de Anfitrion, traiciona a su padre y le corta el pelo (parecido al relato de Sansón y Dalila). A la muerte de Pterelao, Anfitrion se apodera de Tafos y de todas las islas del reino. Además da muerte a la traidora Cometo y deja a su aliado Céfalo como rey de la isla que recibe el nombre de Cefalonia.

Durante su ausencia, Zeus aprovecha y deja embarazada a Alcmena de Hércules, al mismo tiempo que también se queda embarazada de Íficles cuyo padre es Anfitrión.


Hércules y las serpientes. Fresco de la Villa de los Vetti. Pompeya.

Euristeo:

A Esténelo, casado con Nicipe, hija del rey Pélope, le sucede su hijo Euristeo, quien reina en el siglo XIII a.C.  A Hércules le arrebatan el trono por una estratagema de Hera. Quizá el significado del nombre de Hércules se encuentre en las circunstancias de su nacimiento "la gloria de Hera" que consigue negarle el trono retrasando el parto. Su nombre original es Alceo, como su abuelo.

En la noche en que los gemelos van a nacer, Hera, conociendo el adulterio de su marido, logra convencer a Zeus de que prestara un juramento por la Estige según el cual el niño que naciera aquella noche de un miembro de la casa de Perseo sería el rey de Micenas. Este juramento, como en el caso de Sémele, no se puede romper.

Una vez Zeus hubo jurado, Hera corre a la casa de Alcmena y ralentiza el parto (igual que en el nacimiento de Ártemis y Apolo) sentándose con las piernas cruzadas y las ropas atadas con nudos. Al mismo tiempo, provoca que su primo segundo Euristeo nazca prematuramente, haciendo así que fuese rey en lugar de Hércules. Habría retrasado permanentemente el nacimiento de Heracles si no hubiese sido engañada por Galántide, su criada, quien le dijo que ya había asistido al niño en el parto. Tras oírlo, Hera saltó sorprendida, desatando así los nudos y permitiendo que Alcmena diese a luz. Uno de los niños, Íficles, era mortal, mientras el otro era el semidiós Hercules.

Otra versión cuenta que Hera retrasó el parto haciendo que Ilitía se sentase en la mencionada posición y que fue Galantide la que engañó a la diosa. Hera transformó a Galantide en comadreja y la obligó a dar a luz poniendo huevos por la boca.

Los Tantálidas

La maldición Tantálida: 

Durante el reinado de Euristeo tienen lugar los trabajos de Hércules. Euristeo muere después que Hércules a manos de los Heráclidas. El trono de Micenas pasa de la dinastía de Perseo a la de los Tantálidas, Atreo y Tiestes, hermanos de Nicipe, la mujer de Esténelo (hijo del rey Perseo y padre de Euristeo). El rey Esténelo ya había entregado con anterioridad la ciudad de Midea a sus cuñados exiliados. La sucesión se produce bien por orden de un oráculo, bien porque ya había sido nombrado Atreo regente de Micenas durante la guerra de Euristeo con los Heráclidas en el Ática.

Sobre la raza de los Tantálidas pesa una maldición en varias generaciones. Tántalo es castigado por los dioses por sus pecados entre los cuales destaca el infanticidio de su hijo Pélope, entregado como banquete a los dioses. Los hijos de Tántalo son expulsados de Asia Menor por el rey Ilo, fundador de Troya, o deben abandonar el país debido a una gran hambruna.

Pélope asesina a su bienhechor Mírtilo, hijo de Hermes. Mírtilo es el caballerizo del rey Enómao de Élide, a quien Pélope debe derrotar en una carrera de carros para conquistar la mano de su hija Hipodamía. Mírtilo sustituye los clavos de hierro por otros de cera en las ruedas del carro de su señor, lo que causa su muerte.


Tántalo

Tántalo es hijo de Zeus y Pluto (hija de Himas o Himante) o del Monte Tmolo y Pluto (Hig. Fab.82 y 154; Ant. Lib. 36). Como otros héroes (Teseo, los dioscuros, Hércules...) tiene un padre mortal y otro divino. Reina en el monte Sípilo de Frigia (donde existe un lago llamado Tántalo) o en Paflagonia (Diodoro IV, 74).

Hijos de Tántalo:


  La esposa de Tántalo es la Atlántide Dione (Hig. Fab. 82; Ov. Met. 174), la Pleiade Taygete, hija de Atlas, Eurtemista, hija del dios del río Janto; Eurianasa, hija del río Pactolo (Tzetzes, Lic.11); Clitia, hija de Amfidamante, o Euprito (Escolio de Eurípides, Orestes 11).

- Niobe, esposa de Anfión de Tebas. Sus hijos son los Nióbidas, muertos por Apolo y Ártemis.
- Bróteas, quien enloquece y muere al arrojarse a una pira. Tiene un hijo, Tántalo II que es el primer marido de Clitemnestra (Eurípides, Ifigenia en Áulide 1148; Apolodoro, Epítome 2,15; Pausanias II 18,2).
 - Pélope, rey del Peloponeso.


Pecados de Tántalo:

    - Había revelado secretos de los dioses (Apd. Ep. 2.1).   
    - Reparte la ambrosía (alimento divino) entre mortales (Píndaro Olimp. I, 35)
    - El robo del perro de oro (Antonino Liberal 36). Cuando Rea esconde al infante Zeus de su padre Crono lo pone al cuidado de la cabra Amaltea, protegidos en una cueva por un 'perro de oro'. Posteriormente el perro permanece como guardián de su templo en Creta. Pandáreo lo roba y lo esconde en el Mt. Sípilo bajo la custodia de Tántalo. Cuando éste se lo reclama, jura que no lo ha recibido. Zeus castiga a Pandáreo por su robo convirtiéndolo en roca y a Tántalo sea por su complicidad o por jurar en falso, lo arroja de la cima del monte. La tumba de Tántalo se encuentra bajo el Mt. Sípilo (Paus. II 22-4, V 13-4)
    - El secuestro de Ganímedes, hijo de Tros, de quien estaba enamorado (Juan e Isaac Tzetzes, Escolio sobre Licofrón 355). Este sería el motivo de la expulsión de los Tantálidas por Ilo, hermano de Gamínedes (inicio del resentimiento de la familia de los Tantálidas con los troyanos).
    - Había revelado al río Asopo el secuestro de sus hijas por los dioses.


Muerte y resurrección de Pélope:


El crimen más famoso y retorcido de Tántalo es haber cocido y despedazado a su hijo Pélope para  servirlo de comida a los dioses (Hig. Fab. 83). Los dioses evitan comer a Pélope, excepto Demeter que devora su escápula sin saberlo, todavía conmocionada por el secuestro de su hija Perséfone por Hades o por la muerte de su amante Iasión o Yaso por parte de Zeus). 


La Parca Cloto recoge los restos de Pélope y los hierve en un caldero de donde renace. Los dioses resucitan a Pélope, le colocan una prótesis de marfil construida por Hefesto. La escápula de Pélope es conservada primero en Pisa, pero llevada después a Troya al final de la guerra, se pierde con el naufragio del barco que lo transporta de vuelta a Grecia. Es encontrado por una familia de pescadores, cuyos descendientes se convirtieron en guardias custodios. El omóplato de Pélope, se conserva como reliquia hasta la época de Plinio en Élide.

Expulsión de los Tántalidas:

Los Tantálidas son expulsados de Asia Menor a Grecia por Ilo el "frigio", hermano de Gamínedes y padre de Laomedonte de Troya (Pausanias II, 22.3; Diod. IV 74). Pélope y Bróteas se instalan en Pisa, en Élide. Níobe se convierte en reina de Tebas por su matrimonio con Anfión.

Castigo de Tántalo:


Tántalo es castigado en el Hades. Puesto entre las aguas de un lago que le llegan hasta el cuello y bajo las ramas de un árbol del que pende fruta madura. Cuando quiere beber, las aguas se retiran y cuando quiere coger la fruta, las ramas se alejan (Odisea XI, 582). Sobre su cabeza cuelga una piedra que amenaza con desprenderse (Pínd. Ol. I 57; Eur. Orestes 4; Paus. X 31; Ant. Lib. 37; Ov. Met. IV 458; Hig. Fab. 82).

Pélope:

Pelope debe vencer en una carrera de carros a Enómao, rey de Élide para obtener la mano de su hija Hipodamia en matrimonio. Si gana Enómao, el pretendiente pierde la vida. 

Pretendientes de Hipodamia

Murieron a manos de Enómao (de acuerdo con los versos de las Grandes Eeas, Paus. VI 21.10): el primero fue Mármax, que compitió con dos yeguas llamadas Partenia y Érifa, y está enterrado separado de los demás; Alcátoo, hijo de Portaón; Euríalo, Eurímaco y Crótalo, desconocidos; Acrias, lacedemonio y fundador de Acrias; Cápeto, Licurgo, Lasio, Calcodonte y Tricolono, descendiente de Tricolono, hijo de Licaón; Aristómaco y Priante, y también Pelagón, Eolio y Cronio. Algunos añaden
a los mencionados a Eritras, hijo de Leucón, hijo de Atamante, por el cual recibió su nombre la ciudad de Eritras, y Eyoneo, hijo de Magnes, hijo de Eolo. Cuando Pélope, obtuvo el poder
sobre Pisa, les hizo sacrificios como a héroes todos los años.


Carro de Pélope:

Preocupado por perder, Pelope en la playa invoca a Poseidón, su antiguo amante. Recordando a Poseidón su amor ("dulces regalos de Afrodita", Pind. Ol. I 71), pide ayuda al dios. Sonriendo, Poseidón hace aparecer un carro tirado por caballos alados (Cicerón, Tusculanae Disputationes 2.27.67).
  
Engaño de Mirtilo:

Pélope, aún inseguro de sí mismo convence al auriga Mirtilo, hijo de Hermes, para ayudarlo a ganar, prometiéndole la mitad del reino de Enómao y la primera noche en la cama con Hipodamia. Mirtilo substituye los clavos de bronce que atan las ruedas al eje del carro con unos falsos de cera de abejas. Durante la carrera, cuando Enómao se acerca a Pélope y se prepara para matarlo, pero las ruedas se separan y el carro se rompe. Enómao es arrastrado a la muerte por sus caballos.
 

Mirtilo trata de reclamar su recompensa y tener relaciones con Hippodamia. Pelope mata a Mirtilo arrojándole de un acantilado al mar. Mirtilo maldice a Pelope, así como sus descendientes.

Los hijos de Pélope:

Crísipo, que era el favorito de su padre, despertó la envidia de sus hermanos, quienes, en concierto con Hipodamia, se impusieron a los dos mayores, Atreo y Tiestes, para matar a Crisipo. Lograron su crimen y arrojaron el cuerpo de su hermano asesinado a un pozo o Hipodamía lo mató, porque sus propios hijos se negaron a hacerlo (Plut., Paral. Men. 33). Pélope, que sospechaba que sus hijo habían sido asesinado, los expulsó del país y se dispersaron por todo el Peloponeso (Paus. V 8.1). Hipodamia, temiendo la ira de su marido, huyó a Midea en Argos y se quitó la vida (Hig. Fab. 85, 243). Sus restos fueron llevados luego por Pélope, por orden de un oráculo, a Olimpia (Paus. VI 20.4). Ella tenía un santuario en Olimpia en el bosque Altis, al que solo las mujeres tenían acceso, y en el hipódromo de Olimpia había una estatua de bronce de ella. (Paus. VI 20.10).

Atreo y Tiestes:
 

Los hijos de Pélope, Atreo y Tiestes, desterrados del reino de Pélope por el asesinato de su medio hermano Crisipo, se refugian en Micenas, donde reina su sobrino Euristeo.

El cordero de oro

Surge una rivalidad entre los hermanos Atreo y Tiestes. Tiestes comete adulterio con su cuñada Aérope. Entre los rebaños de Atreo nace un cordero de oro, que Tiestes roba con la ayuda de Aérope. Tiestes se opone a su hermano y quiere quitarle el trono de Pélope (Pisa y las tierras conquistadas en el Peloponeso).
 

La danza del Sol

Zeus obra un prodigio en el que el Sol se pone por Oriente (Apd. Ep. 2.12; Isaias 38.8, el reloj de Acaz). Este hecho es interpretado como una aprobación al reinado de Atreo y Tiestes es desterrado al sur de Argólida. 

Atreo descubre el adulterio de su esposa Aérope con su hermano Tiestes. Llama con el pretexto de reconciliarse y le prepara un banquete (similar al de Procne y Filomela y al de Hárpago) en el que sirve a la mesa la carne de los tres hijos que tuvo Tiestes con una náyade: Áglao, Calileonte y Orcómeno (llamados tántalo y Plístenes en Hig. 88). Cuando Tiestes ya ha terminado, le enseña las cabezas y las manos. Algunos opinan que fue entonces cuando Helio, el Sol, horrorizado, da marcha atrás a su carro.
 

Tiestes y Egisto

Tiestes huye y se exilia en la corte de Tesproto. Un oráculo indica a Tiestes que si tiene un hijo de su hija Pelopia será su vengador. Un día, mientras Pelopia realizaba sacrificios como sacerdotisa del templo de Ártemis de Sición, resbaló y manchó su ropa con la sangre del animal sacrificado. Cuando lavaba su túnica en el río, Tiestes, escondido en el bosque sagrado, con la cabeza tapada, sorprendió a su hija y la violó, pero Pelopia fue capaz de robarle la espada y esconderla bajo un pedestal. Tiestes huye a Lidia (Hig. 88).

Micenas sufre una hambruna a causa del crimen de Atreo. Un oráculo obliga a Atreo a buscar a su hermano. Llega a la corte de Tesproto, rey de Epiro, en donde encuentra a su sobrina Pelopia, embarazada de su propio hermano, y, sin conocerla, se casa con ella. En Micenas, Pelopia da a luz a Egisto, a quien abandona pero unos pastores lo crían y lo alimentan con leche de cabra. Pero Atreo lo manda buscar y lo cría con sus hijos.
Puerta de los Leones. Micenas, s. XIII a.C. (Paus. II 16.5)
Siendo ya adulto Egisto, es enviado con sus hermanastros, Agamenón y Menelao, en busca de Tiestes, a quien encuentran en Delfos y llevan a Micenas. Atreo ordena a Egisto matar a Tiestes, quien reconoce por la espada a su hijo (parecido al reconocimiento de Teseo por Egeo). Entonces, hacen venir a Pelopia quien descubre el incesto y se suicida con la misma espada. Egisto extrae la espada ensangrentada del pecho de su madre y acude a presencia de Atreo, quien cree que ya ha cumplido su orden. Egisto mata a Atreo y repone a su verdadero padre en el trono de Micenas.

Agamenón y Menelao


Agamenón y Menelao son exiliados en la corte de Polifides, que es considerado vigésimo cuarto rey de Sición, y después a la de Eneo rey de Etolia. Posteriormente regresan a Micenas con el apoyo de Tindáreo, rey de Esparta. Tiestes es exiliado a la isla de Citeria. Agamenón se convierte en rey de Micenas.

Los dos hermanos se casan con hijas de Tindáreo: Agamenón con Clitemnestra y Menelao con Helena.

El primer marido de Clitemnestra es Tántalo (II) de Pisa, hijo de Tiestes (sería primo de Agamenón) o hijo de Bróteas, el hijo de Tántalo (I) y hermano de Pélope (sería entonces primo segundo de Agamenón). Agamenón lo asesina y también al bebé que tiene con Clitemnestra, lo que será uno de los motivos del odio por su marido.

Agamenón y Clitemnestra tienen tres hijas Ifigenia, Electra y Crisótemis, y un hijo, Orestes. Tras el supuesto sacrificio de Ifigenia, la hija de Agamenón, al inicio de la guerra de Troya, Clitemnestra cae en los brazos de Egisto. Durante la guerra, Egisto actúa prácticamente como rey de Micenas.

Al volver de la guerra de Troya, Agamenon toma un baño y Egisto le lanza una red y lo cose a puñaladas. Inmediatamente es asesinada también la adivina Casandra, hija de Príamo y cautiva de Agamenón.

Orestes:

En el siglo XII a.C,
Egisto se sienta en el trono de Micenas, después del asesinato de su primo Agamenón. Electra lleva una triste existencia en el palacio de su asesinado padre. Orestes es rescatado y llevado a Fanote en Fócide con el rey Estrofio, quien lo educa con su hijo Pílades.
 
Clitemnestra sueña con el cetro de Agamenón clavado en el suelo del que salen ramas y se convierte en un árbol. Pide a Crisótemis que realice una ofrenda ante la tumba de su padre para aplacar su espíritu, pero Electra lo impide.

Orestes regresa al cabo de años y mata a Clitemnestra mientras se anuncia la propia muerte de Orestes en un certamen de carros. Cuando aparece Egisto, quien cree que va a ver el cadaver de Orestes, en realidad, le enseñan el de Clitemnestra.
 

Orestes acosado por las Erinias huye hasta que llega a Atenas. Es declarado inocente por el Areópago, con la defensa de Atenea y Apolo. A las Erinias/Euménides para desagraviarlas se les construye un templo junto al Erecteo.
Orestes perseguido por las Furias, cuadro de William-Adolphe Bouguereau (1862; Museo Chrysler de Norfolk, Estados Unidos).
Regreso de Ifigenia:

Orestes y Pílades deben regresar por orden de un oráculo la estatua de Artemis desde Táuride (Crimea). El rey Toante de los tracios sacrifica a los extranjeros. Ifigenia, que en realidad había sobrevivido de manera milagosa a su sacrificio en Áulide, es la sacerdotisa. Cuando llega Orestes, consigue salvarle la vida porque no puede sacrificar a un matricida ya que no sería de agrado para la diosa.

La estatua de Artemis de Táuride es llevada a Atenas donde sigue trabajando Ifigenia como sacerdotisa, en el templo de Ártemis del demo de Braurón.

Al regresar se encuentra en el trono de Micenas al hijo de Egisto, Aletes, que se había apropiado del trono con el rumor de que Orestes había sido sacrificado. Orestes lo mata poniendo fin a la maldición tantálida.

Orestes reina en Micenas, Argos y también en Esparta al casarse con Hermíone, hija de Helena y de Menelao. Mientras Electra y Pílades reinan en Fócide.

Orestes muere por la picadura de una víbora y le sucede su hijo Tisameno. Éste muere en batalla contra heráclida Témeno. Los heráclidas se expanden por el Peloponeso.