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Los Dioscuros Tebanos


Lico y Nicteo:

Tras la muerte de Penteo, Cadmo y Harmonia, llegan al país de los Enqueleos que está en guerra con los Ilirios. Cadmo llega a ser rey de Iliria bien por un oráculo bien por la ayuda de su hija Ágave. Allí Cadmo y Harmonia tienen un hijo llamado Ilirio, héroe epónimo de la región. Cuando mueren son trasladados a las tierras de los Bienaventurados, el Eliseo, convertidos en serpientes.

En Tebas, corresponde el trono a Polidoro, hijo de Cadmo, pero muere en circunsrancias desconocidas o acompaña a sus padres a Iliria (Paus. IX 5.3). En su lugar reina Nicteo, suegro de Polidoro (casado con su hija Nicteis) quien asume la regencia de Lábdaco. Existen dos genealogías posibles de los hermanos Nicteo y Lico, regentes de Tebas. Pueden ser hijos del rey Hirieo (Apolodoro III, 10), hijo Poseidón y la Atlántide Alcíone (luego hermanos de Orión). Una segunda versión los hace hijos del esparto Ctonio (Apd. III, 5.5) quienes tuvieron que huir de Eubea y a Hiriea por el asesinato del rey Flegias de Orcómeno y después a Tebas, donde son acogidos por su amistad con Penteo.

Zeus seduce a Antíope, hija de Nicteo (hija de Asopo en Od. XI 260), adoptando la forma de un sátiro. Antiope huye a la corte de Epopeo de Sición. En la batalla de Epopeo contra Nicteo, ambos quedan heridos, pero Nicteo muere. La regencia de Tebas pasa ahora a su hermano Lico. Epopeo también muere y Lico consigue traer a su sobrina Antíope de vuelta a Tebas.
 

Anfión y Zeto:

En el camino de regreso a Tebas, Antíope tiene dos gemelos, los dioscuros (niños de Zeus) tebanos, llamados Zeto y Anfión. El padre de Anfión es Iaso (Pausanias IX.36.8; Estrabón 8 3.19; Odisea XI, 284; de esta manera uno de los gemelos tendría un padre mortal como Cástor y Pólux o Hércules e Íficles). Puede tratarse de un regente temporal tras la muerte de Flegias y el reinado de Crises de Orcómeno. Después de la muerte de Flegias, en Orcómeno reina Crises y después su hijo Minias, el más famoso de los reyes de Orcómeno. Climene, hija de Minias, es la madre de Atalanta con Iaso, hijo del rey Licurgo de Arcadia. Este Iaso unido a Antíope sería el padre mortal de Anfión.

Los gemelos nacen y son abandonados. Un pastor los recoge y los educa. Zeto destaca en la labranza, el cuidado del ganado y el arte de la guerra. Anfión es músico y toca la lira. En el tiempo en que los hermanos crecen, su madre Antiope es maltratada por Lico y su esposa Dirce.
 

El toro Farnesio, representa el suplicio de Dirce. MAN de Nápoles
Antíope huye y llega hasta la granja donde viven sus hijos. Anfión y Zeto reunen un ejército, caen sobre Tebas y dan muerte a Lico y a Dirce. Dirce es atada a los cuernos de un toro y una vez muerta, arrojan su cuerpo a la fuente que lleva su nombre. La conquista de Tebas fue posible porque la ciudad baja carecía de murallas.  Anfión las construye con sólo tocar su lira, las piedras se elevan y se colocan solas.

Entre el nacimiento de los gemelos y su conquista de Tebas, Lábdaco adquiere la mayoría de edad, hereda el trono y muere por impiedad a los dioses, de una manera muy parecida a su padre Penteo. Deja un hijo, Layo, de un año de edad, con lo que el trono regresa de nuevo al regente Lico. Cuando Anfión y Zeto asumen el trono de Tebas, expulsan a Layo a la corte de Pelope de Elea.
 

Aedón e Itilo:

Zeto esta casado con Tebe, que es la epónima de la ciudad, conmocida hasta entonces como Cadmea (en Homero, la mujer de Zeto es Aedón). Aedón y Zeto quien tiene un hijo llamado Itilo. Envidiosa de su concuñada Niobe, que tiene seis hijos, trama un plan para asesinarlos por la noche. En la oscuridad mata a su propio hijo (de forma muy parecida al cuento de Pulgarcito). Los dioses la transforman en ruiseñor.
 

Los Nióbidas:

Anfión reina durante el siglo XIV a.C en Tebas. Casado con la atlántide Niobe, hija del rey Tántalo de Lidia y hermana de Pélope, tiene un gran número de hijos e hijas. Niobe llena de soberbia, desprecia a Latona, madre de Apolo y Artemis, prohibiendo su culto, pues ella, nieta de Zeus y casada con un hijo de Zeus, se considera merecedora del culto. Apolo y Artemis se vengan con sus flechas, matando a los catorce hijos, los Niobidas. Niobe es metamorfoseada en roca y trasladada al monte Sípilo en su Lidia natal, donde manará eternamente lágrimas de dolor.
Monte Sípilo, Manisa (Turquía)
Los 14 Nióbidas son: Agénor, Asticratía, Astíoque, Cleodoxa, Damasictón, Eupínito, Ismeno, Neera, Ogigia, Pelopia, Fédimo, Ftía, Sípilo, Tántalo (en Apd. III 5.6; otras lista en Higino Fab. 9 y 11; Lactancio Plácido, Comentarios a la Tebaida de Estacio III 191).

Sarcófago de los Nióbidas. Glipoteca de Munich.

Se salvan dos, un hijo de cada sexo, Amiclas o Anfión y Melibea, quien se vuelve tan pálida al contemplar la matanza de sus hermanos que es llamada Cloris (Apd.). Melibea llega a ser reina de Pilos y esposa de Neleo. 

Anfión se dice que se suicida o que se vuelve loco e intenta asaltar el templo de Apolo, y éste lo mata a flechazos. A su muerte, regresa Layo del destierro.


Layo y Pélope


El rey Pélope: 

Tántalo:

Layo, desterrado de Tebas por los hermanos Anfión y Zeto, se refugia en la corte de Pélope. El rey Pélope es hijo de Tántalo de "Lidia" y hermano de Niobe (esposa de Anfión y reina de Tebas).

Tántalo es hijo de Zeus y Pluto (Hig. Fab. 155) hija de Himas o Himante. Reina en el monte Sípilo de Frigia (donde existe un lago llamado Tántalo) o en Paflagonia (Diodoro IV,74). Casado con la Atlántide Dione (Hig. Fab. 82; Ov. Met. 174) tiene 3 hijos:

- Niobe, esposa de Anfión de Tebas,
- Bróteas, que enloquece y muere al arrojarse a una pira. Tiene un hijo, Tántalo II que es el primer marido de Clitemnestra (Eurípides, Ifigenia en Áulide 1148; Apolodoro, Epítome 2,15-16; Pausanias II,18,2).
 - Pélope, rey del Peloponeso

Los Tantálidas son expulsados de Asia Menor a Grecia por Ilo el "frigio", padre de Laomedonte de Troya (Pausanias II, 22.3; Diod. IV 74).

Tántalo es castigado en el Hades, en el medio de un lago con el agua al cuello y bajo las ramas de un árbol cargado de fruta madura. Cuando quiere beber, las aguas se retiran y cuando quiere comer, las ramas se alejan (Odisea XI, 582) y además, sobre su cabeza cuelga una piedra que amenaza con desprenderse (Pínd. Ol. I 57; Eur. orestes 4; Paus. X 31; Ant. Lib. 37; Ov. Met. IV 458; Hig. Fab. 82). Es su castigo por haber abusado de la confianza de los dioses:
 

    - Había revelado secretos de los dioses (Apd. Ep. 2.1).    
    - Repartió la ambrosía (alimento divino) entre mortales (Píndaro Olimp. I, 35)
    - Robó del perro de oro (Antonino Liberal Met. 36). Rea esconde al infante Zeus en una cuevacustodiada por un perro de oro. Pandáreo lo roba y lo esconde en el Mt. Sípilo bajo la custodia de Tántalo. Zeus castiga a Pandáreo convirtiéndolo en roca y a Tántalo lo arroja de la cima del monte.
    - El secuestro de Ganímedes, hijo de Tros, de quien estaba enamorado (Juan e Isaac Tzetzes, Escolio sobre Licofrón 355). Este sería el motivo de la expulsión de los Tantálidas por Ilo, hermano de Gamínedes.
    - Había revelado al río Asopo el secuestro de sus hijas por los dioses.

El crimen más famoso de Tántalo es haber cocido y despedazado a su hijo Pélope para  servirlo de comida a los dioses (Hig. Fab. 83). Demeter devora su escápula sin darse cuenta (estaba muy triste porque Hades había secuestrado a su hija Perséfone o porque Zeus había matado a su amante Iasión). Los dioses resucitan a Pélope con prótesis de marfil en el hombro. El omóplato de Pélope se conserva como reliquia hasta la época de Plinio en Élide.


Enómao e Hipodamía:

Poseidón se convierte en amante de Pélope resucitado. El dios le regala un carro tirado por caballos alados que pueden correr por la superficie del mar sin mojarse. En este carro, Pélope se dirige a Élide para presentarse como pretendiente a la mano de Hipodamia, hija del rey Enómao (hijo del dios Ares y de la Atlantide Estérope o de la Asópida Harpina).
Pélope e Hipodamia, Museo Metropolitano de Nueva York
Enómao, rey de Pisa y Élide (pero no de Olimpia, donde reina Epeo, hijo de Endimión) concede la mano de su hija a quien le gane una carrera, pero el perdedor debe morir (tiene un paralelismo con la carrera de la Atlanta beocia). Un oráculo había predicho que seria muerto por su yerno. La carrera transcurre desde Pisa, la capital del reino, cerca de Olimpia, hasta el istmo de Corintio, unos 150 km. Los aspirantes tienen la ventaja de partir antes, mientras Enómao ofrece un sacrificio de un carnero a Zeus. Enomao ganaba siempre y cuando alcanzaba a los pretendientes, los mataba con su lanza. Las cabezas de los pretendientes muertos son exhibidas a la entrada de su palacio.

Pelope soborna a Mirtilo, el auriga de Enómao, hijo de Hermes,  prometiéndole una noche con Hipodamia. Mirtilo quita los clavos y los pernos de las ruedas del carro de Enomao y los sustituye por unos de cera. De esta forma, las ruedas sale del carro durante la carrera, el carro vuelca y Enómao fallece arrastrado por los caballos. Antes de morir, maldice a Mírtilo, condenándolo a morir a manos de Pélope.

La muerte de Enómao se produce cuando Hipodamia intenta seducir a Mírtilo y, siendo rechazada, lo acusa de intento de violación, siendo muerto por Pélope, quien lo arroja desde el promontorio Geresto, en la costa de la Argólide, pasando a llamarse el mar que baña esas costas, mar Mirtoo. Antes de morir, Mirtilo maldice a Pélope y a su descendencia.

Taraxipo:


Es el fantasma que vaga por el hipódromo de Olimpia y asusta a los caballos en una curva, donde se levanta su tumba. Existen varias explicaciones:

- el alma en pena de Ísqueno, hijo de gigante, sacrificado para poner fin a una hambruna (Lic. 38).
- Olenio, hombre autóctono de Olimpia experto en hípica.
- Dameón, hijo de Fliunte, muerto por Ctéato en la guerra de Heracles contra Augías y enterrado con su caballo.
- Alcátoo, hijo de Portaón muerto por Enómao.
- un cenotafio levantado por Pélope en recuerdo de Mirtilo o un objeto mágico enterrado por Pélope que habría recibido de Anfión el tebano (Paus. VI 20).


Pelópidas:

Pélope es purificado del crimen por Hefesto. Se convierte en rey de Élide y su reino será buena parte del Peloponeso (la isla de Pelope) que antes se llamaba Apia y Pelasgiótide, después de sucesivas conquistas de parte de Arcadia y Olimpia. Pélope e Hipodamia tienen gran cantidad hijos e hijas, los Pelópidas:

    - Atreo y Tiestes, reyes de Micenas.   

    - Piteo de Trecén, padre de Etra y abuelo de Teseo.
    - Alcátoo de Megara, se dice que mató al León de Citerión.
    - Hipálcimo el Argonauta.
    - Escirón, de Megara.
    - Copreo, el heraldo de Euristeo.
    - Epidauro el argivo.
    - Plístenes.
    - Diante.
    - Hípaso.
    - Corinto, rey de Sición.
    - Astidamia (madre de Anfitrión).
    - Lisídaca (madre de Tafio).
    - Eurídice (madre de Alcmena).
    - Arquipe o Nicipe (madre de Euristeo y Alcíone).

Además, Pélope tiene otro hijo con la ninfa Axioque, llamado Crísipo, su favorito (Plut., Historias Paralelas 33).


Mirtilo. Urna funeraria etrusca. Museo Guarnacci.

Layo de Tebas:

El crimen de Layo:

Layo, hijo de Lábdaco y legítimo rey de Tebas, es acogido en la corte de Pélope. Layo se convierte en el tutor de Crisipo y le enseña a manejar el carro de caballos. Después de la muerte de Anfión, el pueblo de Tebas llama a Layo para que sea su rey.

Layo traiciona a Pélope y regresa a Tebas con Crísipo, hijo menor de Pélope, de quien se había enamorado. Atreo y Tiestes acuden a Tebas para recuperarlo y en el viaje de regreso matan a Crísipo, inducidos por su madre Hipodamia. Pélope maldice a sus hijos e Hipodamia se suicida. Atreo y Tiestes sufren destierro hasta que son llamados por los miceneos, para que ocupen el trono de Euristeo, de quien eran tíos maternos.

Un oráculo predice la muerte de Layo a manos de su hijo. Layo se casa con Yocasta, hija de Meneceo y hermana de Creonte (el abuelo de Layo, Polidoro, y la tatarabuela de Yocasta, Ágave, eran hermanos e hijos de Cadmo). Layo decide no tener hijos con Yocasta, pero tiene un descuido provocado por la embriaguez. Una vez nacido su hijo, Layo lo abandona en el monte Citerión, atravesándole los pies con alfileres. De aquí su nombre, Edipo 'pies hinchados o edematosos'. Layo decide no matarlo por impiedad, pero cree que una criatura así herida no será acogida por nadie. Sin embargo, Mérope, esposa de Pólipo rey de Corinto (y posiblemente también rey de Sición), se hace cargo del niño, precisamente por tener los pies hinchados, ya que de esta manera podría hacerlo pasar por propio (nadie sospecharía que adoptara a un niño herido).


Esfinge:


Layo tiene otros hijos de mujeres distintas de su esposa. Una versión de la historia convierte a Esfinge de Tebas en la hija natural de Layo, a quien reveló el oráculo entregado a Cadmo desde Delfos. Si alguno de sus hermanos venía a reclamar el trono de Tebas, Esfinge, recurre a un truco para tratar con ellos, diciendo que si eran hijos de Layo, deberían conocer el oráculo de Cadmo. Como ninguno podía contestar, los castiga con la muerte, alegando que no tenían ninguna reclamación válida sobre el reino o sobre la relación. Pero Édipo había recibido el oráculo a través de un sueño (Pausanias, Descripción de Grecia IX 26, 3-4).


La 'ruina de los cadmeos' (Hes.) y la 'cruel cantora' (Sóf.) de acertijos es hija de Tifón y Equidna (Apd. III 52; Hig. Pref. y Fab. 151; Laso de Hermíone Frag. 706A) o de Orto y Quimera (Teog. 326) y es enviada por Hera para castigar a Layo por el secuestro de Crisipo (Apd. III 5.8).


Muerte de Layo:


Edipo crece en la corte de Corinto, pero es increpado por sus amigos, quienes le dicen que no es el hijo de los reyes. Decide consultar al oráculo de Delfos. En el camino de ida (Eurípides) o en el de vuelta (Sófocles) a la altura de Fócide, donde convergen los caminos de Tebas, Delfos y Daulia, Polifontes, heraldo de Layo, inicia una discusión con Edipo para que se aparte del camino y mata uno de sus caballos. Edipo asesina a Layo después de una discusión por no querer apartarse del camino. Parece que Layo acudía también a Delfos para consultar sobre el destino de su hijo abandonado o puede que para conocer el origen de la Esfinge que amenazaba Tebas enviada por los dioses como castigo. Damasistrato, rey de Platea, entierra el cuerpo de Layo (Apod. V 5; Diod. V 64).

A la muerte de Layo, Creonte se convierte en regente de Tebas. Durante alguno de los periodos de regencia de Creonte en Tebas, llegan a la ciudad los exiliados Anfitrión y Alcmena, padres de Heracles. Existe sin embargo, un proberbio: 'Ni siquiera Heracles contra dos' que hace referencia a la derrota de Hércules en pugilato por Layo y Ferandro durante los segundos juegos olímpicos (Zenobio V 49).



Edipo


Oráculo de Delfos

Edipo acude a delfos para consultar el oráculo sobre su origen. La respuesta del oráculo tiene dos partes. La primera es prohibitiva y condicional, la segunda es profética: "no regresar a la patria/porque  mataría a su padre y yacería con su madre".  Edipo cree que sus padres son Mérope y Polipo, reyes de Corinto. En los medios desencadenado para evitar que el oráculo se cumpla, no tiene escapatoria.

Edipo y Esfinge. Kylix ático de figuras rojas. S, V a. C, Vulci


Edipo y la Esfinge:

Edipo llega a Tebas, evitando Corinto en la versión de Sófocles y huyendo de Corinto en la de Eurípides, donde reina Creonte en calidad de regente. El país es asolado por la Esfinge, enviada contra Tebas por la maldición de Pélope a Layo, por haber raptado a Crisipo. Esfinge era un ser monstruoso, hija de Quimera y Orto (o de Equidna y Tifoeo). Tenía cabeza de mujer, cuerpo de león, cola de serpiente y alas de pájaro. Había aprendido un enigma de las Musas y los tebanos debían resolverlo. De no hacerlo, cada día devoraba a uno de ellos (en Apolodoro, también devora a Hemón hijo de Creonte). Solo quien resuelva el enigma librará a Tebas de la plaga. Entonces, Creonte promete el trono y la mano de su hermana Yocasta a quien resuelva el enigma (parecido a la historia de Megareo y el león de Citerión y de Tristan e Iseo).

El enigma de Esfinge es el siguiente: "cual es el ser provisto de voz, que es de cuatro pies, de dos y de tres". La solución que da Edipo, el de los pies hinchados es el hombre, que anda a gatas en el amanecer de su infancia, a dos patas en la plenitud de su madurez y apoyándose en un bastón en el ocaso de la senectud (el numero de pies es un concepto que sirve para definir la edad del hombre en Hes. Trabajos y lo días 533 y Rigveda 10, 117.8). Esfinge enloquecida, se suicida arrojándose por un precipicio.

Esfinge podría ser una de las hijas de Layo con una concubina distinta de Yocasta. A la muerte de Layo, se convertiría en reina de Tebas o al menos en una parte de su territorio, en espera de que el rey legítimo llegara para reclamar el trono. La respuesta del enigma solamente es conocida por los descendientes de Cadmo (Paus. 9.26.4).

Esfinge de la reina Hetepheres II (2723-2653 a.C, IV dinastia). La más antigua encontrada en Abu Roash

Edipo rey de Tebas:

Edipo recibe el trono de Tebas de Creonte y se casa con Yocasta, la reina viuda (Epicasta en la Odisea), sin saber que era su madre. De este matrimonio nacen cuatro hijos que son al mismo tiempo hermanos del padre y nietos de la madre: dos hombres, Etéocles y Polinices y dos mujeres, Antígona e Ismene.

La peste hace estragos en la ciudad de Tebas. El rey Edipo manda a su cuñado (y tío), Creonte, a consultar el oráculo de Delfos para conocer el origen de la plaga. La respuesta es que la plaga se debe a una maldición porque no se ha vengado la muerte de Layo y su sangre derramada amenaza con destruir la ciudad hasta que se encuentre y castigue a los asesinos.

Edipo pronuncia un bando para intentar esclarecer el crimen de Layo (a quien mató sin saberlo el mismo). Asegura al asesino y al cómplice que se revelen sin peligro. En caso contrario, asesino, cómplice y testigo se les prohibirá rendir culto en la ciudad, nadie del pueblo les hablará y serán desterrados. Edipo le maldice.

El adivino Tiresias:
Tiresias, hijo de Everes, descendiente del esparto Udeo, es el profeta ciego de la ciudad de Tebas. Sobre el origen de su ceguera y de su arte adivinatoria existen varias versiones...
La primera versión es de Apolodoro. Un día que Tiresias va de caza, en la fuente Hipocrene del Helicón, ve bañándose a su madre Caliclo, a las ninfas y a Atenea. Se queda ciego por ver sin permiso a la diosa. Para consolar a la ninfa, Atenea otorga el poder de la adivinación, que conservará incluso después de muerto en el infierno (Odisea, canto XI).
La segunda versión también es de Apolodoro y de Hesiodo. La ceguera de Tiresias se debería a un castigo de Hera por haber dado la razón a Zeus en una discusión sobre cuál es el sexo goza más del amor. Hera consideraba al hombre y Zeus a la mujer. Según esta versión, Tiresias, había sido hombre y mujer y conocía la experiencia (igual que Ceneo, Sipretes, Mestra). Tiresias habría nacido hombre y al golpear unas serpientes que se hallaban realizando la cópula se convierte en mujer y siete años después vuelve a encontrase a las serpientes y al golpearlas, regresa a ser hombre. A la pregunta de si había gozado más con el orgasmo de sus órganos masculinos o femeninos, Tiresias responde que si el goce consta de diez partes, nueve son de la mujer. Como compensación,  Zeus le otorga el don de la adivinación.
Existió un poema elegíaco a Tiresias, atribuido por Eustacio a Sóstrato, que narraba siete transformaciones de Tiresias:
1) Tiresias habría nacido mujer. Apolo le enseña a tocar la lira. Más tarde al negarse a mantener relaciones con él, lo transforma en hombre.
2) Siendo hombre es transformado en mujer como castigo de Hera al dar la razón a Zeus (transformación en mujer en vez de ceguera).
3) Siendo mujer se casa con un argivo llamado Calón y tiene un hijo bizco por obra de Hera, llamado Estrabón.  Tiresias hace burla de una estatua de Hera, que lo convierte de nuevo en un varón, deforme y horrendo, llamado Pitón.
4) Compadecido, Zeus lo vuelve a convertir en mujer.
5) Glifio, favorito de Poseidón, intenta violarla y Tiresias lo ahoga. Poseidon reclama a las Parcas, que lo vuelven a convertir en hombre.
6) En la boda de Tetis y Peleo se produce un concurso de belleza entre Afrodita y las Gracias. Tiresias otorga la victoria a Cale. Afrodita en venganza, lo convierte en mujer.
7) Se enamora de Aracno, amante de Afrodita, que acaba convirtiendo a Aracno en comadreja y a Tiresias en ratón.

Existen otras metamorfosis sexuales en la mitología:

- Ceneo el lápita (Ov. XII, 162)
- Mestra, hija de Erisictión (Ov. 8,725)
- Sipretes de Creta (Antonino Liberal, Met. 17)
- Leucipo, hija de Galatea y Lampro (Antonino Liberal 17) 
- Ifis, hijo de Ligdo y Teletusa (Ovid. Met. IX, 666 y ss., historia idéntica a la de Leucipo)

Acusación a Creonte y revelación de Yocasta:
El adivino Tiresias discute con Edipo y le acusa de estar directamente implicado en el asesinato de Layo. Edipo sospecha de una conspiración entre Tiresias y Creonte para hacerse con el trono.

Tiresias señala que sobre Edipo pesa una maldición. El asesino de Layo se encuentra cerca, alguien que se cree extranjero y que es en realidad tebano, será privado de la vista y exiliado, a su vez hermano y padre de sus propios hijos, hijo y esposo de su madre y asesino de su padre.

Creonte está indignado por las acusaciones de Edipo. Si Tiresias, que estaba en la ciudad cuando la muerte de Layo, no había hablado entonces, es porque estaban confabulados. Creonte le dice que si tiene pruebas, el mismo se condenará a muerte.

Yocasta es la mediadora. Edipo no debe hacer caso de las profecías. Como ejemplo, cita que un oráculo dijo que  Layo moriría asesinado por uno de sus hijos y sin embargo fue muerto unos bandidos en un cruce de tres caminos. Su único hijo fue entregado a un campesino llamado Forbas para que lo matara pero al final le dio pena y fue abandonado en el monte Citerior con los pies atados. Edipo se alarma y llama al testigo.

Noticias de Corinto:

Edipo cuenta que sus padres eran Pólipo y Mérope, reyes de Corinto. Le llegaron rumores de que no era en realidad hijo de ellos y acudió al oráculo de Delfos. Apolo profetizó que mataría a su padre y se casaría con su madre y por este motivo renunció a volver a Corinto. En un cruce de caminos, mata a varias personas…

Llega un mensajero de Corinto. Pólipo ha muerto de viejo. Quieren proclamar rey a Edipo. Yocasta interpreta que el oráculo no se ha cumplido.

El mensajero reconoce que Pólipo y Mérope no son padres de Edipo porque el mismo lo recogió de manos de un pastor en el monte Citerión, con los pies atravesados.

Forbas, el mismo pastor que había entregado a Edipo al mensajero, había sido testigo del asesinato de Layo, ya que era uno de sus sirvientes de confianza.

Exilio de Edipo:

El pastor testigo explica como entregó el bebe al mensajero, en lugar de abandonarlo, para evitar que se cumpliera el oráculo funesto.

Yocasta se suicida ahorcándose, aunque también es posible que lo hiciera cuando se matan sus hijos Etéocles y Polinices en la guerra de los Siete contra Tebas. Cuando Edipo conoce su incesto, se saca los ojos (o lo ciegan los criados de Layo, en Eurípides) y se exilia de Tebas o es retenido en prisión por sus hijos. Entonces maldice a sus hijos deseándoles que se maten uno al otro, en guerra por el reino. Otros motivos de la maldición puede ser por tenerle encerrado en el palacio, por haberle servido Polinices vino en una copa de oro de sus antepasados o bien porque en lugar de la paletilla del sacrificio ritual, le ofrecieron una cadera.

Edipo ciego y desterrado, acompañado por su hija Antígona, que le sirve de lazarillo, llega a Colono y visita el templo de las Eumenes (las Benévolas). Es acogido por el rey de Atenas, Teseo. Sus restos se encuentran en el templo de las Eumenes, entre la Acrópolis y el Areópago.