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La división del reino de Argos


El rey Abas de Argos: 

Linceo reina en Argos después de su tío y suegro Dánao y tiene con su prima Hipermestra un hijo llamado Abas o Abante. (Linceo fue protagonista de una tragedia de Teodecto de Faselis, cuyo texto no se ha perservado).

El escudo de Abas:

Cuando Abas informa a su padre de la muerte de Dánao, es recompensado por Linceo con el escudo de su abuelo, que estaba consagrado en el Hereo de Argos (el templo de Hera Argiva). Abas fue un guerrero tan temible que incluso después de su muerte, los enemigos de su casa real huían del campo de batalla, simplemente por la vista de su escudo. En su reinado se crean los Juegos Hereos en los cuales los vencedores reciben en premio un escudo hecho según este modelo.

Eneas consigue este escudo en la guerra de Troya y lo cuelga del templo de Accio (Eneida III 286).

Conquistas de Abas:

Abas es un conquistador de éxito. Es el fundador de la ciudad de Abas en el noreste de Fócida donde levanta el templo oracular de Apolo (Paus. X 35.1) y de Argos Pelásgico en Tesalia (Estr. IX 437).

El rey Abante da nombre al pueblo de los Abantes (Ilíada II 536). Con su escudo y al frente de un ejército de Abantes, conquista la isla de Eubea para el reino de Argos (a finales del siglo XVI o principios del siglo XV a.C). Puede tratarse de otro Abante, hijo de Poseidón y de la nereida Aretusa (Hig. 157).

Familia de Abas:

Abas toma por esposa a Ocalea (Ὠκάλεια), Aglaya (Ἀγλαΐα: «brillo», «esplendor») o Áglae (Αγλαιη: «hermosura»), hija de Mantineo, uno de los 50 hijos de Licaón. Tienen dos hijos, los gemelos Preto y Acrisio (Apd. II 2.1; Hig. Fab. 170) y una hija llamada Idómene quien, casada con el eólida Amitaón (hijo de Creteo), es madre del adivino Melampo y de Biante (Apd. II 2.2).

Hijos ilegítimos de Abas son Lirco e Idmón. Lirco es el rey de la ciudad de Lircea que antes se llamó Lincea porque aquí se escondió Linceo después del crimen de las danaides (Paus. II 25, 5). El adivino Idmón es uno de los Argonautas (Ap. Rd. I 140, hijo putativo de Abante, pues su verdadero padre es Apolo; Hig. Fab. 11 y 14. Lo más frecuente es que ambas citas se refieran a Abas, el hijo de Melampo, padre de Lisímaca, esposa de Tálao y madre del rey Adrasto en Apd. I 9,13; del adivino Idmón, que heredó los poderes proféticos de su abuelo Melampo; y posiblemente Cérano, padre del adivino Poliído, Paus. I 43,5). (El autor de los escolios de Eurípides señala como hijos de Abas a Caneto y a Calcodón, pero este Abante puede ser hijo de Calcón, el hijo de Metión y nieto de Erecteo de Atenas).


División del Reino de Argos (s. XV-XIII)


(En Hig. Fab. 244 se indica que Abas mató a Megapentes por causa de su padre, pero antes se indica que Megapentes mató a Perseo para vengar la muerte de su padre Preto, asesinado por Perseo. El asesino de Megapentes podría ser Abas, hijo de Melampo, o un Abas desconocido hijo de Perseo).


Acrisio y Preto:
 

Los dos hijos de Abante se llaman Preto y Acrisio. Estos dos hermanos se odian ya antes de nacer y luchan en el vientre de su madre (como Panopeo y Criso, hijos de Foco el eácida; como Esaú y Jacob, Génesis 25 22.3).

En edad adulta, siguen luchando bien porque Preto seduce a su sobrina Dánae, hija de Acrisio, bien por la posesión el trono de su padre. En esta guerra los ejércitos utilizan por primera vez escudos redondos (Apd. II.2; Paus. II 25.7).

La batalla tiene lugar en el camino de Epidauro, a pocos kilómetros al este de Argos. Existe un monumento con forma de pirámide y en Argos se conmemora en el festival de las Daulias (Paus. II 25.6).

En el camino de Argos a Epidauro hay a la derecha un edificio construido como una pirámide, con un relieve con escudos labrados al estilo argivo. Allí tuvo lugar una lucha por el trono entre Preto y Acrisio; el combate, dicen, terminó en empate y como resultado hubo luego una reconciliación, ya que ninguno pudo obtener una victoria decisiva. La historia es que ellos y sus huestes estaban armados con escudos, que primero fueron utilizados en esta batalla. Para aquellos que cayeron de ambos lados se construyó una tumba común, ya que eran parientes y conciudadanos (Paus. II 24.7).

Pirámide de Hellenikon (Argólida). Silmilar a la descrita por Pausanias (s. II d.C.)

Acrisio conquista el trono de Argos y destierra a Preto a Licia, donde se casa con Estenebea, hija del rey Yóbates (llamada Antea, en Il. VI 160). Éste organiza una expedición para restablecer a su yerno en el trono, consiguiendo ocupar Tirinto.

La guerra termina con la división del reino: Acrisio conserva Argos y Preto domina en Tirinto. En esta época, los Cíclopes venidos de Tracia o de Licia construyen las murallas de las ciudades de Argos y Tirinto (Estrabón, VIII. 11).

Tirinto de las grandes murallas

La división del reino de Preto:

Acrisio tiene una hija llamada Dánae con Eurídice, hija de Lacedemón, que será la madre de Perseo. Preto y Estenebea tienen tres hijas, las llamadas Prétides (Lisipe, Ifínoe e Ifianasa) y posteriormente un hijo llamado Megapentes. Las princesas enloquecen por no aceptar los misterios de Dioniso o por despreciar una estatua de madera de la diosa Hera.

El reino de Tirinto es dividido en tres partes por Preto, para sus yernos (y sobrinos) Biante y Melampo y para su hijo Megapentes. Uno de sus sucesores (Megapentes o Anaxágoras) intercambia su porción de reino con Perseo, quien funda una nueva capital, Micenas, en el Norte. El reino del Sur permanece dividido en tres casas reinantes de los Prétidas, Melampódidas y Biántidas hasta el siglo XII en que son unificadas por el último rey prétida, Cilárabes. 


El reino del Norte de Micenas-Tirinto se unificará con el reino del Sur después de la guerra de Troya en la persona del príncipe Orestes, hijo de Agamenón.

Reino de Tirinto

Preto y Estenebea:

Establecido como rey de Tirinto, Preto acoge a Belerofonte desterrado de Corinto por haber dado muerte accidentalmente a su hermano. La esposa del rey, Estenebea, hija de Iobates de Licia se ha enamorado perdidamente de él y al ser rechazada, lo acusa de intentar seducirla o violarla (recuerda al tema de ¨José y la mujer de Putifar¨ del libro del Génesis). Preto intenta la perdición del héroe, pero de forma indirecta, sin intervenir él personalmente porque esto contraviene las leyes de la hospitalidad. Para ello lo envía a Licia, portando una carta para su suegro Ióbates (tema de la ¨carta de Urias¨ del libro segundo de Samuel). En el despacho con mortíferos signos le pide que mate a Belerofonte.

Ióbates tampoco quiere cumplir su misión directamente y ordena a Belerofonte que de caza y extermine al monstruo Quimera, con cuerpo de león, cabeza de cabra ignívoma y cola de serpiente (o con tres cabezas, de león, de cabra en el lomo y de dragón en la cola), con la esperanza de que muera en el intento.

Belerofonte, volando sobre el caballo Pegaso, consigue matar a Quimera (el caballo no aparece en Homero pero sí a partir de Hesíodo). Pegaso nació del cuello de Medusa fecundada por Poseidón, al ser decapitada por Perseo.

Como el primer plan fracasó, Ióbates manda a Belerofonte a luchar contra los Sólimos y contra las Amazonas. Y por último manda a un grupo de guerreros que le tienden una emboscada, aunque los mata a todos.

Belerofonte regresa a Tirinto para vengarse de Estenebea. La sube a su caballo alado y mientras sobrevuela la isla de Melos, la arroja al mar.
Belerofonte consigue domar a Pegaso con ayuda de Atenea (Pompeya)

Las Prétides: 

Preto tiene con Estenebea tres hijas, las Prétides llamadas Ifínoe, Lisipe, Ifianasa. En el décimo año de la fundación de Tirinto, las Prétides son castigadas  por no querer aceptar los ritos dionisíacos. Las Prétides se creenn vacas y su locura es contagiosa a las mujeres del reino.

Melampo el adivino:


Para curar a las mujeres del reino aparece el adivino y médico Melampo de Tesalia. La reputación Melampo como un vidente ha generado distintos mitos. Cuando era un niño, evitó que sus siervos mataran a dos serpientes. Agradecido, las serpientes dieron a Melampo la capacidad de hablar con los animales. Otra versión dice que encontró una madre serpiente que había sido aplastado por un carro y dos crías de serpiente huérfanas. Dio un entierro y crió a las jóvenes. Al darle las gracias, las serpientes pasaron la lengua por las orejas haciendo que Melampo fuera capaz de entender los animales (Apd. I 9.11).

Las serpientes se relacionan con la sabiduría, la magia y el don de la profecía. Serpientes conceden poderes adivinatorios lamiendo los oídos de Melampo; también de Casandra y Heleno en el templo de Apolo Thymbraios de Troya (Escol. Il II 744). Poliído, descendiente de Melampo, resucita a Glauco, hijo de Minos, con la ayuda de una serpiente que le proporciona una hierba fabulosa (Hig. Fab. 136). Tiresias sufre metamorfosis de su sexo al separar a dos serpientes (Ov. Met. III 316). Yamo, el adivino precursor de lo Yámidas de Olimpia, es criado por unas serpientes después de ser abandonado cuando era niño (Pind. Ol. VI 27).

La curación de Íficlo Filácida:


Melampo sentía gran afecto por su hermano Biante. Éste era pretendiente de Pero, hija de Neleo, rey de Pilos, quien le exigía para dar a su hija en matrimonio, el rebaño de vacas del rey Fílaco de Fócide, pariente común de ambos (hijo del eólida Deyoneo, casado con Climene hija del rey Minias).  Melampo fue sorprendido intentando robar las vacas y encerrado en prisión durante año y medio. En su celda, escuchó a dos termitas hablar, alegando que acabarían de comer la viga que sostenía el techo a la mañana siguiente. Melampo llamó a sus captores e hicieron un acuerdo. Cuando el techo se derrumbó a la mañana siguiente, Fílaco decidió que era un profeta y que aferrarse a él podría ofender a los dioses.

Fílaco tenía un hijo llamado Íficlo que podía correr sobre un campo de espigas sin tocarlas pero no podía tener hijos. Ofreció una recompensa para cualquiera que pudiera curar a su hijo. Melampo mató a un buey y habló con los buitres que vinieron a comer el cadáver. Dijeron que la última vez que había tenido una fiesta fue cuando el rey había hecho un sacrificio. Le dijeron a Melampo que el príncipe se había asustado del gran cuchillo, con sangre y el rey lo arrojó a un lado para calmar al niño. Se había golpeado a un árbol e hirió a un hamadríade, que maldijo al príncipe con la enfermedad. El remedio de la enfermedad consistía en hacer beber agua con el óxido disuelto del cuchillo que había servido para matar carneros (similar a Aquiles con la herida de Télefo).

Tras curar a Íficlo de su dolencia, Melampo recibe las vacas de Fílaco y se las lleva a Neleo, pudiendo casarse su hermano Biante con Pero.

Locura y curación de las Prétides: 

(Baq. X 40; Hdto.IX 34; Estr. VIII 3,19; Diod. IV 68; Paus. II 7,8; Ov., Met. XV 525)

Preto tiene tres hijas llamadas Lisipa, Ifianasa e Ifínoe (Apd. II). La diosa Hera castiga a las hijas de Preto con un ataque de locura porque se habrían burlado del templo de la diosa en Argos al decir que el palacio de su padre era más hermoso (Ferécides 3F114) o porque despreciaron la inagen de madera de la diosa (Acusilao en Apd. II 2.2). Las muchachas son curadas por intercesión de Ártemis después de sacrificar 50 vacas rojas (Baquílides XI 40). 

Las mujeres de Argos sufren ataque de locura como castigo de Dioniso por no aceptar su culto. Andaban errantes, sucias y desnudas y se creían vacas (Virg., Buc. VI 48). Melampo es llamado por Preto para curar a las mujeres de Tirinto. El profeta exige un tercio del reino como pago y el rey se niega. La locura de las mujeres se vuelve  más salvaje que nunca, abandonan sus hogares y llegan a dar muerte a sus hijos (Apd. II 2.2). Preto llama otra vez Melampo, quien esta vez exige una tercera parte del reino para sí mismo y otra tercera parte para su hermano Biante. El rey siente que no tiene más remedio que estar de acuerdo. Melampo llevarlos a la ciudad de Lusi donde fueron curados de su locura en un santuario de Ártemis (Calímaco, Himno a Ártemis).

La locura de las mujeres de Argos tiene lugar en algunas versiones durante el reinado de Anaxágoras, nieto de Preto (Diod. IV 68.4; Paus. II 18.4). Melampo se casa con Ifianira, hija de Megapentes y hermana de Anaxágoras.

División del reino de Preto:

Melampo se casa con Ifianasa (o Ifianisa), Ifínoe muere en el proceso de curación y Lisipa se convierte en la mujer de Bias (pero los hijos de Bias nacieron de su matrimonio con Pero). Desde entonces los descendientes de Biante (los Biántidas) y los de Melampo (los Melampódidas) compartirán el reino con los descendientes de Preto (los Prétidas).

Megapentes, hijo y sucesor de Preto de Tirinto, intercambia su porción de reino de Tirinto con Perseo, nieto y sucesor de Acrisio de Argos.