Mostrando entradas con la etiqueta Hilo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hilo. Mostrar todas las entradas

Heráclidas

Hércules en Etolia y en Traquis:

Hércules llega a Calidón (Etolia) para cumplir la promesa realizada a Meleagro en el Inframundo (durante el 12º trabajo) de casarse con su hermana Deyanira.

Existe otro pretendiente que es el río Aqueloo. Se produce la lucha entre Hércules y el dios-río por la mano de la princesa. El río, como la mayoría de las divinidades acuáticas (y Periclímeno, el hijo de Poseidón) asume todo tipo de formas: toro, león, serpiente... Durante la pelea, Aqueloo resulta herido y pierde uno de sus cuernos. Los rios se representan con figura humana y cuernos de toro.

Aqueloo solo recupera su cuerno al cambiárselo a Hércules por el Cuerno de la Abundancia:
  • cuerno de la cabra Amaltea, cuya leche alimentó a Zeus, entregado a las nínfas Adrastea e Ida al catasterizar en la Cabra
  • cuerno roto de la cabra que alimentó a Zeus, recogido por la náyade Amaltea (Ov. Fast 115-128)
  • cuerno mágico de Amaltea, hija de Hemonio, que proporciona comida (Apod. II, 7.5)
  • el mismo cuerno de Aqueloo, que las Hespérides llenaron de fruta (Ov.Met. IX 85-88; Hig. Fab. 31).
Hércules permanece en Etolia con Deyanira. En ese tiempo, Calidón inicia una guerra contra los Tesprotos. Hércules toma la ciudad de Éfira (Tesprotia), donde reina Filas. Mantiene relaciones con Astíoque, hija de Filas, con la que tiene un hijo llamado Tlepólemo.

Envía a su sobrino Yolao con 40 de los hijos que tuviera con las Tespíades para que se establezca en la isla de Cerdeña y funden una colonia. Tespio permanece con 7 de sus nietos y los otros 3 los envía a Tebas (Apod. II, 7.6 y Diod. IV 29, 3-6).

En Calidón, Hércules comete un homicidio sin pretenderlo. Mata a Eunomo, escanciador del rey Eneo. Arquíteles, padre de Eunomo le perdona, pero Hércules se impone la pena de destierro. Parte con su esposa en dirección a Traquis (Tesalia Malia).

En el camino de Etolia hacia Tesalia, Hércules y Deyanira deben atravesar el río Eveno que separa Etolia de Acarnania, llamado así por el rey Eveno que se ahogó en sus aguas cuando perseguía a Idas el Afárida que había raptado a su hija Marpesa.

El centauro Neso se dedica a cruzar a los viajeros sobre su lomo. Hércules le confía a su esposa mientras él cruza a nado. Neso intenta violar a Deyanira en mitad de la corriente o aprovechando que Hércules se encuentra en mitad del río (Sófocles, Tarquinias 564). Cuando llega a la orilla, Hércules mata a Neso de un flechazo (Apod. II 7, 6).

Neso moribundo engaña a Deyanira al proporcionarle un filtro mágico de sangre y semen. Si alguna vez Hércules la abandona, debe impregnar con él sus ropas. Lo que Deyanira no sabe es que la sangre de Neso está contaminada con el veneno de la Hidra con la que Hércules impregnó sus flechas.
Hércules y Neso de Juan de Bolonia (Pl. de la Señoría, Florencia)
Hércules y Deyanira llegan al país de los Driopes, vecinos de los Malios, acompañados de su primogénito Hilo. El niño tiene hambre, pero el rey Tiodamante les niega su ayuda. Hércules mata a uno de los toros del ganado del rey para alimentar a su familia. Se produce una lucha en la que también participa Deyanira con las armas y recibe una herida en el pecho. Hércules mata a Tiodamante y se hace cargo de su hijo Hilas (a quien ya conocía porque había sido uno de los Argonautas o la expedición de los Argonautas en busca del Vellocino se produce con posterioridad y participa Hilas como sirviente de Hércules, siendo además la causa de su abandono).

En Traquis, Hércules es bien acogido por el rey Céix, hijo de Lucifero, casado con la eólide Alcione. Ayuda a Céix en su guerra contra los Dríopes (Herodoto VIII 43). Desde Traquis, Hércules emprende varias campañas militares.

Hércules se convierte en aliado de Egimio, rey de los Dorios, en la guerra contra Corono, rey de los Lápitas. Hércules mata a Corono y Egimio le entrega la tercera parte de su reino, mientras reserva otras dos partes para sus hijos, Dimas y Pánfilo. Las tribus más importantes de los Dorios en su conquista del Peloponeso toman los nombres de los hijos de Egimio y Hércules: Dimanes, Panfilios e Hilios (por Hilo, hijo de Hércules).

Hércules mata a Laógaras, rey de los Dríopes y aliado de los Lápitas (Diod. IV 37, 3); a Cicno, hijo de Ares (Hes. Escudo 57) en combate singular y también a Amintor, rey de Ormenio.

Muerte y Apoteósis de Hércules:

Hércules emprende su última expedición contra Ecalia, contra el rey Éurito, que había incumplido la promesa de entregarle la mano de su hija Yole. El ejército de Hércules se compone de arcadios, malios de Traquis y locrios epicnemidios (dorios).

En la guerra fallecen Argio y Melas, hijos de Licimnio, rey de Midea, hermanastro de Alcmena y tío de Hércules. Eono, el hijo mayor de Licimnio había sido asesinado por los hijos de Hipocoonte. Después de la muerte de Licimnio sin herederos, el trono de Midea es entregado por Euristeo a sus cuñados Atreo y Tiestes. También fallece en la empresa de Ecalia Hípaso, hijo del rey Céix de Traquis.

Hércules derrota a Éurito, saquea la ciudad y se lleva prisionera a su hija Yole para convertirla en su concubina. El destino de Éurito es controvertido: muere después de la campaña de Hércules contra Ecalia (Apd. II 7.7) o sigue reinando y es asesinado por Apolo como castigo por atreverse a desafiar al dios en un concurso de tiro con arco (Od. VIII 212) .

Terminada la contienda, Hércules quiere realizar un sacrificio de acción de gracias a su padre Zeus en el Monte Ceneo (situado en el Noroeste de la isla de Ecalia). Envía a su heraldo Licas, acompañado de Yole, a pedir ropa nueva a Deyanira para celebrar el sacrificio. Deyanira prepara una túnica nueva para Hércules impregnada en la sangre del centauro Neso, lo que ella cree que es un filtro de amor. Licas lleva la túnica a Hércules quien se la pone y el veneno de la Hidra le corroe la piel. Intenta arrancarse la ropa y al hacerlo se arranca su propia piel. Hércules en un arrebato da muerte a Licas arrojándolo desd lo alto del monte y ordena que lo lleven hasta Traquis para castigar también a su esposa. Deyanira, al enterarse de lo sucedido, se suicida.

Hércules ordena que lo lleven al Monte Etra, en el Oeste de Traquis y que construyan una enorme pira para incinerarlo. Se coloca sobre la pira, aunque nadie se atreve a prenderle fuego.

Peante, rey de Melibea que se compromete a encender la pira de Hércules. En agradecimiento, recibe las flechas y el arco de Hércules que pasan por herencia a su hijo Filoctetes y tendrán gran importancia durante la guerra de Troya.

Antes de morir, Hércules pide a su hijo Hilo, el primogénito de los que tuvo con Deyanira, que se case con Yole. La rama principal de los Heráclidas desciende de Hilo y Yole. Gobiernan en Esparta hasta principios del s. II A.C., cuando el último rey euripóntida Nabis de Esparta es traicionado y muerto por sus aliados de la Liga Etolia, en la guerra contra aqueos y romanos.

El fuego de la enorme pira consume la parte mortal de Hércules (Ov. Met. IX 251-253) y su parte inmortal es trasladada al cielo (Apod. II, 7.7).

Se produce la reconciliación de Hera con su hijastro, reafirmada por la boda de Hércules y Hebe (Od. XI 602; Pín. Nem. I 69 y X 18; Íst. IV 59, 99). Juno consigue que su esposo le sea fiel en lo sucesivo. Si esto es correcto, la infidelidad de Zeus con Leda, esposa de Tindáreo de Esparta, que tiene como resultado la concepción de Helena, tiene que ser anterior a la muerte y apoteosis de Hércules y a su ascensión al Cielo. Hércules y Hebe tienen dos hijos, Alexíares y Aniceto Apod. II 7.7).

Los Heráclidas:

Los Heráclidas son la numerosa descendencia de Hércules, aunque normalmente se limita el patronímico a los hijos de Hércules y Deyanira. Entre los hijos de Hércules se encuentran:
  • los 50-52 hijos con las Tespíades
  • los 3 hijos de Megara, muertos por Hércules
  • los hijos de Deyanira: Hilo, Ctesipo, Gleno y Onites
  • Télefo, hijo de Auge
  • Tlepólemo, hijo de Astíoque (hija de Filas)
  • Ctesipo, hijo de Astidamia (hija de Amíntor o de Ormenio)
  • Palemón, hijo de Autónoe (hija de Pireo)
  • Tésalo, hijo de Epicasta (hija de Augías)
  • Everes, hijo de de Parténope (hija de Estínfalo)
  • Tésalo, hijo de Calcíope (hija de Eurípilo)
  • Agelao/Lamo, hijo de Ónfale
  • Alceo, hijo de una esclava de Ónfale (Hdt. I, 7)
  • Antíoco, hijo de Meda (Apd. II 8.3 y Pau. I 5.2)
  • Festo, rey de Sición (Pau. II 6.6)
  • Polifonte, usurpador de Arcadia
A la muerte de Hércules, los cuatro hijos de Deyanira se ocultan del rey Euristeo en Traquis, bajo la protección de Céix. Euristeo amenaza a Traquis con la guerra, por lo que vuelven a huir y son acogidos en Atenas.

Los atenienses hacen frente a los micénicos (Pau. I). La guerra se produce en la etapa final del reinado de Teseo (después de su regreso del Hades, liberado por Hércules) cuando Atenas se convierte en una potencia que dirime los conflictos entre estados del Peloponeso (también acogerá a las Suplicantes de la Guerra de Tebas). Más problemático es que la guerra se produzca durante un primer reinado de su hijo Demofonte (Ant. Lib. 33) que tiene que ser anterior a su exilio por Menesteo en Eubea (antes de la invasión del Ática por los Dioscuros porque entronizan a Menesteo y antes de la Guerra de Troya que se produce con posterioridad a la muerte de Euristeo). Este primer reinado de Demofonte tendría lugar en el tiempo transcurrido entre la liberación de Teseo del Hades por Hércules y el regreso de Teseo a Atenas.

Se trata de la primera guerra entre Atenas y el Peloponeso (o la segunda si se produce reinando Teseo y es posterior a la invasión espartana de los Dioscuros para rescatar a Helena). Un oráculo predice la victoria de Atenas  si se produce el sacrificio voluntario a la diosa Perséfone de una doncella (parecido al de las Erecteides en la guerra de Eumolpo de Eleussis). La heráclide Macaria se sacrifica por sus hermanos. En Maratón existe una fuente que lleva su nombre en su recuerdo (Pau. I 32,6).

Atenas derrota a Micenas. En la lucha, mueren los hijos del rey Euristeo y su padre Esténelo, hijo de Perseo (Hig. Fab. 244) a manos de Hilo. El rey de Micenas huye en su carro perseguido por Hilo hasta la roca de Escirón, donde le alcanza y le da muerte. Después envía su cabeza cortada a su abuela Alcmena, quien le arranca los ojos con unas lanzaderas.

Como resultado de la caída de la casa de Euristeo, el trono de Micenas pasa de la dinastía ináquide de Ío a la dinastía tantálide de Atreo y Tiestes (tíos maternos de Euristeo).

Los Heráclidas realizan la primera invasión del Peloponeso, que es seguida de una gran epidemia. Un oráculo indica que se debe a la presencia prematura de los descendientes de Hércules. Los Heráclidas se establecen en Maratón. Tlepólemo, hijo de Astíoque, mata accidentalmente a su tío-abuelo Licimnio (hermanastro de Alcmena) por lo que se exilia en Rodas. Hilo cumple la promesa hecha a su padre y se casa con Yole, la hija de Éurito.

Hilo se dirige a Delfos para preguntar al oráculo cuándo podrían retomar la conquista. Obtienen como respuesta que lo conseguirán durante la tercera cosecha. Esto se interpreta erróneamente como el tercer año. Hilo penetra por segunda vez en el Peloponeso a través del istmo de Corinto y muere en combate singular contra Equemo, rey de Arcadia. Los Heráclidas se comprometen a no intentar una nueva invasión del Peloponeso hasta que pasaran 50 años. En ese período, unos 10 años después de la muerte de Hilo, tiene lugar la guerra de Troya.

Cleodeo, hijo de Hilo y Yole, intenta una tercera invasión 30 años después de terminada la guerra, pero también fracasa.

Aristómaco, hijo de Cleodeo, vuelve a intentar la conquista del Peloponeso, pero es derrotado y muere en batalla contra Tisámeno, hijo de Orestes (Apd. II, 8.2 y Pau II 7.6 y  II 18.7).

Los hijos de Aristómaco: Aristodemo, Ténemo y Cresfontes son la tercera generación o tercera cosecha de Heráclidas que volvería al reino según la profecia revelada a Hilo. Acuden a Delfos, donde reciben una explicación a las profecías y la predicción de que el regreso debería producirse por el estrecho de mar, no por el istmo terrestre de Corinto.

Los Heráclidas preparan una armada en un lugar de Lócride que desde entonces es llamado Naupacto (astilleros). En ese tiempo, muere Aristodemo fulminado por un rayo, asesinado por una flecha del dios Apolo o por los hijos de Pílades y Electra (Paus. III 1.6). Le suceden los dos hijos que tuvo con Argía, hija de Autesión y nieta de Tisámeno de Tebas, los gemelos Eurístenes y Procles. Theras, hermano de Argía, se convierte en el tutor de sus sobrinos.

Uno de los Heráclidas, Hipotes, hijo de Filante (nieto de Antíloco, hijo de Hércules y Meda) y de una hija de Yolao, mata por accidente al adivino acarmanio Carno. Se produce la dispersión y destrucción de la escuadra. Témeno vuelve a consultar a Delfos y el oráculo le indica que deben exiliar 10 años al asesino del adivino y tomar como guía a un ser de 3 ojos.

Los Heráclidas buscan a un ser con tres ojos y encuentran a Oxilo, hijo de Hemón y bisnieto de Gorge y Andremón, montando sobre una mula o un caballo tuerto. Oxilo regresa de Élide a Etolia después de cumplir un año de destierro. 

Los Heráclidas invaden el Peloponeso y matan a Tisameno que reinaba en la mayor parte (Argos, Micenas, Esparta). En Mesenia expulsan a Melanto, quien se refugia en Atenas y llegará a inagurar una breve dinastía real. Arcadia permanece independiente pero aliada por el matrimonio de Cresfontes con Mérope, hija del rey Cipselo. En ese tiempo, fallecen los hijos de Egimio, los dorios Pánfilo y Dimante, aliados de los Heráclidas.

Concluída la lucha, se produce el sorteo de Cresfontes para la partición del Peloponeso entre los heráclidas (sorteo que recuerda al narrado por el historiador galaico romano Hidacio para el reparto de la península Ibérica entre los pueblos bárbaros en s. V). Se realiza en una tinaja  llena de agua en la que se introducen tres fichas con el nombre de cada uno de los tres hijos de Aristómaco. Argos para quien saque la ficha en primer lugar, Esparta para el segundo y Mesenia (que era el reino más codiciado) para el tercero. Pero, mientras las piezas de Ténemo y de los hijos de Aristodemo son de piedra o de barro cocido, la de Cresfontes es de tierra y se disuelve en el agua de la tinaja, por lo que no llega a salir, recibiendo el lote de Mesenia.

En Pausanias (IV, 3.4), estando Témeno asentado en Argos, actúa como árbitro en el sorteo de Mesenia entre Cresfontes y los hijos de Aristodemo. Se realiza igualmente en una tinaja de agua y dos bolas que se introducen con el nombre grabado. Se extrae una sola pieza y el afortunado recibe Mesenia. En esta ocasión, la pieza de barro que se disuelve pertenece a los hijos de Aristodemo y la de piedra es la de Cresfontes, que recibe Mesenia.

Los Heráclidas inauguran sus reinados realizando sacrificios propiciatorios a los dioses (Apod. II 8.5). En cada altar encuentran diferentes animales que son interpretados por los adivinos como signos premonitorios:
- en Argos encuentran una rana, animal que es débil en la tierra. Por este motivo, los argivos no deben salir de su territorio ni intentar nuevas conquistas.
- en Esparta encuentran una serpiente, animal muy dañino en su ataque.
- en Mesenia encuentran un zorro, que representa la astucia. Un zorro sirve de guía al último rey de Mesenia, Aristómenes, para escapar de una fosa. Después de él, Mesenia fue anexionada a Esparta (s. VII AC).

La división del Peloponeso queda establecida en 5 reinos por los Heráclidas:
  • Mesenia. Cresfontes, casado con Mérope, hija del rey Cipselo de Arcadia, recibe el reino más deseado por los conquistadores. 
Cresfontes funda una nueva capital en la llanura de Esteniclaro y divide el reino en cuatro distritos. Concede igualdad de derechos a dorios y a los antiguos pobladores. Una conspiración encabezada por el heráclida Polifontes acaba con la vida de Cresfontes y todos sus hijos, excepto el menor, Épito, refugiado en Arcadia o en Etolia (Hig. Fab. 137). El usurpador se casa con la reina viuda Mérope y se proclama rey de Mesenia. Épito escapa de la caída de la casa de Cresfontes y regresa con un ejército arcadio para dar muerte a Polifontes y heredar el reino de su padre. (Existió una tragedia de Eurípides titulada Cresfontes).
  • Esparta (Lacedemonia). Es el reino de los gemelos Eurístenes y Procles, hijos de Aristodemo. Inauguran dos dinastías reales que se mantienen en la época histórica hasta el s. II AC.
  • Argos para Témeno. El reino incluye nominalmente otros dominios heráclidas: Corinto (donde gobierna Aletes, hijo del exiliado Hipotes) y Sición (donde sigue gobernando Lacestedes). Después de una rebelión de sus propios hijos, Témeno es sucedido por su yerno Deifontes, casado con Hirneto.
  • Élide es para Óxilo, quien la recibe en pago por los servicios  prestados a la causa heráclida. Gracias a Óxilo la Casa de Etolo regresa a su hogar ancestral en Élide.
  • Arcadia es el único reino regentado por una dinastía pre-heráclida, la Casa de Arcas. El rey Cipselo casa a su hija Mérope con Cresfontes. De esta manera, puede seguir reinando y después de su muerte hereda el reino su hijo Holeas cuya dinastía se prolonga hasta el siglo VII AC (cuando los arcadios acabaron con la monarquía a pedradas).

Los últimos reyes de Arcadia



Cefeo y Équemo:


Cefeo reina al mismo tiempo que su hermano Licurgo. Funda el santuario de Atenea Polias (guardián de la ciudad) de Tegea.


Atenea le ayuda a defender su ciudad con un regalo, el rizo de la Gorgona Medusa (que aparece en algunas monedas modernas de Tegea).


Cefeo también participa en la búsqueda de los Argonautas y en la cacería de Calidón.


Hércules llega a Tegea y le pide ayuda a Cefeo y sus 20 hijos en la expedición de castigo contra Hipocoonte de Esparta, donde fallece el padre y todos sus hijos.


Estérope, hija de Cefeo, se queda sola en la ciudad. Si un ejército la atacaba, enseñaba el mechón de pelo de Medusa tres veces desde la muralla de la ciudad (evitando mirarlo). El mechón provoca terror en el ejército invasor pero no convierte a las personas en piedra como la cabeza de Medusa.


Équemo, hijo de Aérope y nieto de Cefeo (Paus. VIII 4.7), participa en la conquista del Ática con los Dioscuros. 

La victoria de Équemo sobre Hilo, hijo de Hércules en el istmo de Corinto, en combate singular, evita el (segundo) intento de los heráclidas de invadir el Peloponeso. Esta victoria supone a los arcadios el privilegio de dirigir un ala de los ejércitos peloponesios en el futuro.


Equemo también es famoso por una importante victoria en los Juegos Olímpicos.


Se casa con Timandra, hermana de Clitemnestra y de Helena, tan poco fiable como el resto de las hijas de Tindáreo de Esparta. Timandra abandona a su esposo por Fileo de Duliquio, hijo del rey Éurito de Ecalia.


Los últimos reyes de Arcadia:

Hipótoo a veces es descrito como hijo de Cerción y nieto de Estínfalo, otras como uno de los hijos de Aleo (entonces hermano de Cefeo y de Licurgo).  Tras la guerra de Troya, al no regresar Agapenor (hijo de Anceo y nieto de Licurgo), se convierte en rey de Arcadia (además de serlo de Eleusis). Una de las diez tribus clisténicas de Atenas lleva su nombre. Le sucede su hijo Épito, el segundo de su nombre.

En aquellos tiempos, Trofonio y Agamedes de Orcómeno construyeron en Mantinea, al este de Arcadia, un templo dedicado a Poseidón. Colocaron un hilo de madera en la entrada para impedir que ningún mortal pusiera los pies dentro del recinto. Épito cortó el hilo y entró. Por este motivo  se quedó ciego y murió al poco tiempo.

Cipselo, hijo y sucesor de Épito (II), gobierna Arcadia en los tiempos en que el ejército de los Heráclidas se hace con el control de la mayoría de los reinos del Peloponeso.  Descubre que uno de los líderes heráclidas, Cresfontes, es soltero y le propone una alianza al casarla con su hija Mérope. Cresfontes se convirte en rey de Mesenia y Cipselo conserva su trono en Arcadia. El hijo de Cresfontes es llamado Épito (III), igual que el abuelo paterno de su madre. Antes de ser derrocado y asesinado por el usurpador Polifontes, Cresfontes esconde a su hijo en Arcadia para que consiga al hacerse adulto, recuperar el trono de  Mesenia.


Los descendientes de Cipselo a través de su hijo Holeas conservan el trono de Arcadia durante diez generaciones hasta la desaparición de la monarquía en el s. VII a.C. (Paus. VIII 5).

Hijo de Holeas es Bucolión, y de éste Fíalo, el cual le robó el honor a Fígalo, hijo de Licaón, de ser el fundador de Figalía, cambiando el nombre de la ciudad por Fialía. Durante el reinado de Simo, hijo de Fíalo, desaparece en Figalía consumida por el fuego la antigua imagen de madera de Deméter Melena. Se interpretó como la señal de que no mucho después sucedería la muerte del propio Simo. 

Pompo, hijo de Simo, heredó el trono. En ese tiempo, los eginetas acostumbraban a navegar con sus naves a Cilene con fines comerciales, y desde allí llevaban las mercancías en animales de carga a los arcadios. Pompo los protegió y puso a su hijo y sucesor el nombre de Eginetes. Después de Eginetes fue rey de los arcadios Poliméstor, hijo de Eginetes, y por primera vez los lacedemonios y Carilo invadieron con su ejército el país de los tegeatas. Los arcadios se levantaron en armas hombres y mujeres. Los tegeatas vencieron en batalla y cogieron prisioneros a Carilo y al resto del ejército. Poliméstor no tenía hijos y recibió el poder Ecmis, hijo de su hermano Briacas. En el reinado
de Ecmis tuvo lugar la guerra de los lacedemonios contra los mesenios. Los arcadios lucharon al lado de Aristodemo, rey de Mesenia.
 

Aristócrates I, hijo de Ecmis, quizá contra los dioses cuando deshonró a una sacerdotisa vírgen que se había refugiado en el santuario de Ártemis. Por su crímen, los arcadios, lo lapidaron y a partir de aquello se cambió la costumbre, pues en lugar de una doncella dan a Ártemis como sacerdotisa a una mujer de probada experiencia con hombres. Hijo de éste fue Hicetas, y su nieto otro Aristócrates del  que tuvo precisamente la misma muerte que su abuelo. Los arcadios lapidaron a su rey cuando descubrieron que había recibido regalos de Lacedemón y que el fracaso de los mesemos en la Gran
Fosa se debió a una traición suya. Este delito fue causa de que todo el linaje de Arcas perdiese el poder.


La casa de Épito gobierna Mesenia hasta su anexión por Lacedemonia a finales del s.VIII a.C. (por este motivo los reyes de Mesenia se llaman epítidas y no heráclidas).