Mostrando entradas con la etiqueta Melampo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Melampo. Mostrar todas las entradas

Creteo y el reino de Yolco

Creteo:

Creteo, primogénito de los eólidas es el fundador y primer rey de Yolco en Tesalia. Se une a su sobrina Tiro, hija de su hermano Salmoneo y tienen varios hijos, entre los siglos XIV y XIII AC (Apd. I 9, 11):

-          Esón, quien con Polimede es el padre de Jasón, que dirige a los Argonautas.

-          Feres, el rey epónimo de Feres. Casado con Periclimene (hija de Minias) es padre de Admeto (marido de Alcestis, hija de Pelias), de Ligurgo (rey-sacerdote de Nemea y padre del desgraciado niño Ofeltes) y de Idomenea.

-          Amitaón (Apd. I, 9.11), con su sobrina Idomenea, es el cabeza de una familia de reyes y videntes: es padre de Biante (abuelo de Adrasto), de Melampo (bisabuelo de Anfiarao) y de Eolia (esposa de Calidón). Los Amitaóntidas se distinguen por su inteligencia, los Eácidas por su fuerza y los Átridas por su riqueza (Hes. Frag. 203).

-          Mirina, con Toante, madre de Hipsípila de Lemnos, la cuidadora del niño Ofeltes, el primer caído en la guerra de los Siete contra Tebas.


Tiro:

Tiro es hija de Salmoneo y Alcídice. Sísifo, que odia a su hermano Salmoneo, recibe un oráculo según el cual podrá vengarse de su hermano si tiene un hijo con su sobrina. Tiro y Sísifo tienen una primera pareja de gemelos que son asesinados por su propia madre cuando descubre la profecía (Hig. Fab. LX).

Tiro, enamorada del río Enipeo, tiene relaciones con el dios Poseidón, que tomando la apariencia, se une a ella y tiene dos gemelos: Pelias y Neleo (Odisea IX, 235-259). Estos hijos son mayores que los Creteidas. Abandonados al nacer, a Pelias lo amamanta una yegua y a Neleo una perra (Escolio I. X 334). Los niños son criados por un caballista. Pelias recibe su nombre cuando un caballo le provoca un cardenal en la frente (Apd. I 9.8). Siendo adultos reconocen a su madre. Salmoneo había hecho encerrar a su hija Tiro. Su segunda mujer, Sidero, la maltrataba. Pelias asesina a la madrasta de su madre ante el altar de Hera, con este acto gana el odio eterno de la diosa. Después se hace con el reino de Yolco, disputándoselo a su hermano Neleo y al propio Esón.
Neleo:

Neleo se exilia acompañado de sus sobrinos Melampo y Biante, hijos de su hermanastro Amitaón. Llega a Mesenia, donde funda la ciudad de Pilos. Se casa con Cloris, hija superviviente de Anfión de Tebas y tiene a Pero. Biante se casa con Pero gracias a la actuación de Melampo en Argos. Neleo tiene otros doce hijos varones, que son muertos por Hércules como venganza por no purificar el crimen de Éurito. El único superviviente es Néstor, que acudirá muy anciano a la guerra de Troya. Néstor, casado con Euridice, hija de Climeno (Odisea III, 452) tiene dos hijas, Psidice y Policasta y siete hijos, uno de los cuales es Antíloco, que acudirá con su padre a la guerra de Troya.
Esón:
Pelias estaba hambriento de poder y deseaba dominar toda Tesalia. Con este fin, desterró a Neleo y a Feres y encerró a Esón en las mazmorras de Yolco. Esón había enviado a su hijo Jasón con el centauro Quirón para que lo educara. Mientras, un oráculo le advirtió a Pelias, temiendo que lo derrocaran, que se cuidara de un hombre que usaba una sola sandalia.

Durante la ausencia de Jason, Esón se suicidó bebiendo sangre de toro. Su esposa también se suicidó y Pelias asesinó a su pequeño hijo Prómaco (Apd. I 9,11). La sangre de toro es la primera en coagularse y mata por asfixia a su bebedor (Aristóteles, Historia de los animales 3.19, 520b). De esta manera, se cuenta, murieron el ateniense Temístocles (Plut., Temístocles 31), el cartaginés Anibal (183 a.C.), el egipcio Psamético (610 a.C.) y el persa Esmerdis (523 a.C.).

Alternativamente, Esón sobrevivió hasta que Jasón y su nueva esposa, Medea, regresaron a Yolco. Ella cortó la garganta de Esón, luego puso su cadáver en una olla y Esón recobró la vida como un hombre más joven (Ov. Met. VII 159).

Pelias rey de Yolco:

Pelias se casa con Anexilia, hija de Biante y tiene un hijo llamado Acasto y 4 hijas, las Pelíades: Psidice, Pelopea, Hipotoe y Alcestis.

Pelias expulsa del trono a su medio hermano Esón. Los padres de Jasón, fingen la muerte de su hijo al nacer. Jasón es educado por el centauro Quirón en el Mt. Pelión. Cuando cumple 20 años se encamina a Iolco para reclamar el trono de su abuelo Creteo o para asistir a un sacrificio en honor de Poseidón.
Pelias está dispuesto a ceder el trono si Jasón realiza una gran hazaña: traer del país de Eetes el alma de Frixo y el vellocino de oro, la piel del carnero que salvó a Frixo de su madrasta Ino. Durante la ausencia de Jasón, Pelias asesina a Esón obligándole a beber sangre de toro hasta morir. Polimede se ahorca después de maldecir a Pelias, dejando a un hijo pequeño, Prómaco, que también es ejecutado por Pelias (Apd. I, 9.27; sin embargo en Ov. Met.VII 176, Esón vive para ver el regreso de Jasón y es rejuvenecido por Medea).

Pelias había recibido la profecía de dos oráculos, el primero que moriría a manos de los Eólidas y el segundo que le arrebataría el reino un hombre de una sola sandalia.

Jasón llevando el Vellocino de oro a Pelias


El hombre de una sola sandalia:

Según Píndaro (Pítica IV), mientras se dirigía a realizar un sacrificio a Poseidón, para cruzar el rio Anauro, Jasón se quita una sandalia. Para Higino (Fab. 13), la diosa Hera toma la apariencia de una anciana que Jasón toma en hombros y ayuda a cruzar el rio Eveno, perdiendo una de las sandalias. Para Valerio Flaco es el río Enipeo y para Draconcio, el rio Istro.

Pelias reconoce en el acto al hombre de una sola sandalia (Ferécides y Apolodoro) y le hace la siguiente pregunta a Jasón "¿Qué haría si le hubiesen profetizado que lo iba a matar un compatriota?". La respuesta de Jasón, inspirado por la diosa Hera, es mandarlo buscar a la tierra de Ea el vellocino de Eetes, misión casi imposible de cumplir.  

Valerio Flaco añade un dialogo en el que Pelias trata de convencer a Jasón de que emprenda la expedición con el argumento de que Frixo, asesinado en la Cólquide, se le presenta e sueños pidiendo venganza.

La leyenda del vellocino puede provenir (Polemón, Hesíquio y Dicearco de Mesene) de un rito procesional en el monte Pelio, en el que los jóvenes de la ciudad de Demetríade (Págasas) se visten con piel de carnero, el vellón de Zeus.

Alcestis: 

Alcestis es la más bella y piadosa de las hijas de Pelias y Anaxibia. Admeto, argonauta y rey de Feres, solicita a Pelias la mano de su hija. Pelias impone al pretendiente de su hija la misión de uncir a su carro un león y un jabalí. Admeto supera la prueba con la ayuda de Apolo.

Admeto olvida en su boda realizar un sacrificio a Ártemis. La divinidad ofendida llena de serpientes el lecho nupcial. Apolo intercede ante su hermana y consigue el favor de los Hados de que Admeto no muriese el día designado si consigue que alguien se sacrifique en su lugar. El día de su muerte, solamente Alcestis se ofrece a morir en lugar de su marido (por eso se encuentra en el catálogo de castísimas, Hig. Fab. 246). Heracles consigue rescatar a Alcestis de la muerte (Hig. Fab 50 y 51).

Las Pelíades:

Medea convence a las hijas de Pelias de su poder para restituir la juventud de su padre. Como demostración, despedaza un viejo cordero y lo pone a cocer con hierbas mágicas. Al poco tiempo sale de la vasija un cordero joven.

Las Pelíades (excepto Alcestis, Diod. IV 52,2) engañadas por Medea, despedazan a su padre (Hig. Fab. XIV). Son exiliadas al templo de Poseidón en Mantinea.

Los Funerales de Pelias: 

Acasto se convierte en rey de Yolco y exília a Jasón y a Medea en Corinto y a sus hermanas en Mantinea (Paus. VII 11). Organiza unos Juegos Fúnebres en honor de su padre (Hig. Fab. 273.19) en los que resultan vencedores: 

- Zetes, hijo de Aquilón/Bóreas, en el dólico (prueba de fondo de unos 24 estadios).
- su hermano Calais, en la carrera del doble estadio.
- Cástor, hijo de Zeus, en el estadio (unos 200 metros).
- su hermano Pólux, en el pugilato.
- Telamón, hijo de Éaco, en el lanzamiento de disco.
- su hermano Peleo, en la lucha (Atalanta vence a Peleo en la lucha, Apd. III 9.2).
- Hércules, hijo de Júpiter, en el panmaquio (lucha libre).
- Meleagro, hijo de Eneo, en la jabalina.

- Cicno, hijo de Marte, mató con las armas a Pilo, hijo de Diódoto; 
- Belerofontes venció en la carrera a caballo; 
- en la competición de cuadrigas venció Yolao, hijo de íficlo, a Glauco,
hijo de Sísifo, a quien los caballos despedazaron con los dientes.
- Éurito, hijo de Mercurio, venció en el tiro con arco.
- Céfalo, hijo de Deíon, en el tiro con honda.

- Olimpo, discípulo de Marsias, en el concurso de flauta.
- Orfeo, hijo de Eagro, venció en el certamen de cítara.
- Lino, hijo de Apolo, en el canto.
- Eumolpo, hijo de Neptuno, en el canto al son de la flauta de Olimpo.


Acasto:

Acasto y Astidamia (hija de Creteo) tienen 3 hijas: Esténele, que casada con Menecio es madre de Patroclo; Laodamia, mujer de Protesilao, el primer caído en la guerra de Troya; y Estérope, prometida a Peleo.

Acasto purifica a Peleo de la muerte accidental de su suegro Euritión durante la cacería de Calidón. Astidamia, rechazada por Peleo, le acusa falsamente de querer seducirla (Apod. III, 13.2). Acasto, no queriendo actuar contra un huésped, abandona a Peleo desarmado durante una cacería en el monte Pelión (se trata de una ordalía: si es inocente, Dios le salvará). La venganza de Peleo con la ayuda de Jasón y los Dioscuros supone la expulsión de Acasto y sus hijos varones de Yolco. 

Después de la muerte de Acasto, Tésalo, hijo de Jasón y Medea, reina en Yolco (Diod. IV 54).


Reino de Tirinto

Preto y Estenebea:

Establecido como rey de Tirinto, Preto acoge a Belerofonte desterrado de Corinto por haber dado muerte accidentalmente a su hermano. La esposa del rey, Estenebea, hija de Iobates de Licia se ha enamorado perdidamente de él y al ser rechazada, lo acusa de intentar seducirla o violarla (recuerda al tema de ¨José y la mujer de Putifar¨ del libro del Génesis). Preto intenta la perdición del héroe, pero de forma indirecta, sin intervenir él personalmente porque esto contraviene las leyes de la hospitalidad. Para ello lo envía a Licia, portando una carta para su suegro Ióbates (tema de la ¨carta de Urias¨ del libro segundo de Samuel). En el despacho con mortíferos signos le pide que mate a Belerofonte.

Ióbates tampoco quiere cumplir su misión directamente y ordena a Belerofonte que de caza y extermine al monstruo Quimera, con cuerpo de león, cabeza de cabra ignívoma y cola de serpiente (o con tres cabezas, de león, de cabra en el lomo y de dragón en la cola), con la esperanza de que muera en el intento.

Belerofonte, volando sobre el caballo Pegaso, consigue matar a Quimera (el caballo no aparece en Homero pero sí a partir de Hesíodo). Pegaso nació del cuello de Medusa fecundada por Poseidón, al ser decapitada por Perseo.

Como el primer plan fracasó, Ióbates manda a Belerofonte a luchar contra los Sólimos y contra las Amazonas. Y por último manda a un grupo de guerreros que le tienden una emboscada, aunque los mata a todos.

Belerofonte regresa a Tirinto para vengarse de Estenebea. La sube a su caballo alado y mientras sobrevuela la isla de Melos, la arroja al mar.
Belerofonte consigue domar a Pegaso con ayuda de Atenea (Pompeya)

Las Prétides: 

Preto tiene con Estenebea tres hijas, las Prétides llamadas Ifínoe, Lisipe, Ifianasa. En el décimo año de la fundación de Tirinto, las Prétides son castigadas  por no querer aceptar los ritos dionisíacos. Las Prétides se creenn vacas y su locura es contagiosa a las mujeres del reino.

Melampo el adivino:


Para curar a las mujeres del reino aparece el adivino y médico Melampo de Tesalia. La reputación Melampo como un vidente ha generado distintos mitos. Cuando era un niño, evitó que sus siervos mataran a dos serpientes. Agradecido, las serpientes dieron a Melampo la capacidad de hablar con los animales. Otra versión dice que encontró una madre serpiente que había sido aplastado por un carro y dos crías de serpiente huérfanas. Dio un entierro y crió a las jóvenes. Al darle las gracias, las serpientes pasaron la lengua por las orejas haciendo que Melampo fuera capaz de entender los animales (Apd. I 9.11).

Las serpientes se relacionan con la sabiduría, la magia y el don de la profecía. Serpientes conceden poderes adivinatorios lamiendo los oídos de Melampo; también de Casandra y Heleno en el templo de Apolo Thymbraios de Troya (Escol. Il II 744). Poliído, descendiente de Melampo, resucita a Glauco, hijo de Minos, con la ayuda de una serpiente que le proporciona una hierba fabulosa (Hig. Fab. 136). Tiresias sufre metamorfosis de su sexo al separar a dos serpientes (Ov. Met. III 316). Yamo, el adivino precursor de lo Yámidas de Olimpia, es criado por unas serpientes después de ser abandonado cuando era niño (Pind. Ol. VI 27).

La curación de Íficlo Filácida:


Melampo sentía gran afecto por su hermano Biante. Éste era pretendiente de Pero, hija de Neleo, rey de Pilos, quien le exigía para dar a su hija en matrimonio, el rebaño de vacas del rey Fílaco de Fócide, pariente común de ambos (hijo del eólida Deyoneo, casado con Climene hija del rey Minias).  Melampo fue sorprendido intentando robar las vacas y encerrado en prisión durante año y medio. En su celda, escuchó a dos termitas hablar, alegando que acabarían de comer la viga que sostenía el techo a la mañana siguiente. Melampo llamó a sus captores e hicieron un acuerdo. Cuando el techo se derrumbó a la mañana siguiente, Fílaco decidió que era un profeta y que aferrarse a él podría ofender a los dioses.

Fílaco tenía un hijo llamado Íficlo que podía correr sobre un campo de espigas sin tocarlas pero no podía tener hijos. Ofreció una recompensa para cualquiera que pudiera curar a su hijo. Melampo mató a un buey y habló con los buitres que vinieron a comer el cadáver. Dijeron que la última vez que había tenido una fiesta fue cuando el rey había hecho un sacrificio. Le dijeron a Melampo que el príncipe se había asustado del gran cuchillo, con sangre y el rey lo arrojó a un lado para calmar al niño. Se había golpeado a un árbol e hirió a un hamadríade, que maldijo al príncipe con la enfermedad. El remedio de la enfermedad consistía en hacer beber agua con el óxido disuelto del cuchillo que había servido para matar carneros (similar a Aquiles con la herida de Télefo).

Tras curar a Íficlo de su dolencia, Melampo recibe las vacas de Fílaco y se las lleva a Neleo, pudiendo casarse su hermano Biante con Pero.

Locura y curación de las Prétides: 

(Baq. X 40; Hdto.IX 34; Estr. VIII 3,19; Diod. IV 68; Paus. II 7,8; Ov., Met. XV 525)

Preto tiene tres hijas llamadas Lisipa, Ifianasa e Ifínoe (Apd. II). La diosa Hera castiga a las hijas de Preto con un ataque de locura porque se habrían burlado del templo de la diosa en Argos al decir que el palacio de su padre era más hermoso (Ferécides 3F114) o porque despreciaron la inagen de madera de la diosa (Acusilao en Apd. II 2.2). Las muchachas son curadas por intercesión de Ártemis después de sacrificar 50 vacas rojas (Baquílides XI 40). 

Las mujeres de Argos sufren ataque de locura como castigo de Dioniso por no aceptar su culto. Andaban errantes, sucias y desnudas y se creían vacas (Virg., Buc. VI 48). Melampo es llamado por Preto para curar a las mujeres de Tirinto. El profeta exige un tercio del reino como pago y el rey se niega. La locura de las mujeres se vuelve  más salvaje que nunca, abandonan sus hogares y llegan a dar muerte a sus hijos (Apd. II 2.2). Preto llama otra vez Melampo, quien esta vez exige una tercera parte del reino para sí mismo y otra tercera parte para su hermano Biante. El rey siente que no tiene más remedio que estar de acuerdo. Melampo llevarlos a la ciudad de Lusi donde fueron curados de su locura en un santuario de Ártemis (Calímaco, Himno a Ártemis).

La locura de las mujeres de Argos tiene lugar en algunas versiones durante el reinado de Anaxágoras, nieto de Preto (Diod. IV 68.4; Paus. II 18.4). Melampo se casa con Ifianira, hija de Megapentes y hermana de Anaxágoras.

División del reino de Preto:

Melampo se casa con Ifianasa (o Ifianisa), Ifínoe muere en el proceso de curación y Lisipa se convierte en la mujer de Bias (pero los hijos de Bias nacieron de su matrimonio con Pero). Desde entonces los descendientes de Biante (los Biántidas) y los de Melampo (los Melampódidas) compartirán el reino con los descendientes de Preto (los Prétidas).

Megapentes, hijo y sucesor de Preto de Tirinto, intercambia su porción de reino de Tirinto con Perseo, nieto y sucesor de Acrisio de Argos.



Reinos del Sur de Argos: Prétidas, Melámpidas y Biántidas

Reino de Preto:

Preto es sucedido por su hijo Megapentes, quien cambia su porción de reino (Tirinto) con Perseo, pasando a ser rey de Argos. Éste es sucedido por Anaxágoras, que reina hacia el siglo XIV a.C. y a éste le sucede Ifis, que es destronado brevemente por Tálao el melampódida. Ifis es padre de Etéoclo (que en algunas versiones es uno de los Siete contra Tebas) y de Evadne, mujer de Canapeo (que siempre es uno de los Siete). De Evadne y Capaneo nace Esténelo, que es uno de los pretendientes de Helena y luchará en la Guerra de Troya homérica, de donde traerá a Argos la estatua de Zeus de tres ojos (citada por Pausanias). Capaneo es hijo de Hiponoo, hijo de Megapentes y Astínome, hermana de Adrasto.

A Esténelo sucede Cilárabes, en el siglo XII, que reúne las tres porciones del reino Sur de Argos. Cilárabes muere sin descendencia, a pesar de sus relaciones adúlteras con Egialea, la esposa de Diomedes. El reino pasa a Orestes quien ya era rey de Micenas y de Esparta.

Prétidas

Reino de Melampo: 

Melampo tiene con Ifianasa (hija de Preto) a Antífates y a Mantio (Od. XV 225), a Abante (Apd. I 9,48), a Biante y a Prónoe (Diod. IV 68,5). Los descendientes de Melampo son adivinos o aúgures.

Antífates casado con Zeuxipe (hija de Hipocoonte de Esparta) tiene a Eclés. Después de Antífates, reina Eclés que sobrevive hasta mediados del siglo XIII. Eclés es compañero de Hércules en la primera guerra de Troya y muere a manos de los troyanos, mientras custodia los barcos. Eclés e Hipermnestra (hija de Testio) son los padres del adivino Anfiarao, que es uno de los Siete. Anfiarao y Erífile (hija del biántida Tálao) son padres de Alcmeón y Anfíloco. Alcmeón es exiliado a causa del asesinato de su madre y por eso, a Anfiarao le sucede su hijo menor. Anfíloco es uno de los Epígonos de las guerras de Tebas, pretendiente de Helena y uno de los combatientes en la guerra de Troya. Muere sin descendencia durante los Regresos y la parte de su reino pasa al prétida Cilárabes.


Melámpidas (Od. XV 222; Apd. I 9,13; Hig. Fab. XIV; Paus. I 43,5)


Videntes del linaje de Melampo:

Anfiarao. Bisnieto de Melampo. Desaparece con su carro durante la Guerra de los Siete. El lugar de su desaparición puede ser Cnopia (Paus. I 34.1), Harma (carro, Paus. IX 19.4) u Oropo (Paus. IX 8.2). Existió un santuario en Cnopia dedicado al oráculo culto de Anfiarao que fue trasladado a Oropo, en la frontera entre Beocia y Ática (Estr. IX 2.10).
 
Anfíloco. Hijo de Anfiarao, después de la guerra de Troya, funda con Mopso un oráculo en Malo, en Cilicia. Anfíloco y Mopso se matan mutuamente en duelo singular (Apd. Ep. 6.19; Estr. 14.5.16).

Clitio. Hijo de Alcmeón y Arsínoe, hija de Fegeo. Huye de Acarnania después del asesinato de su padre por sus tíos maternmos. Los Clitidas son una saga de adivinos de Olimpia (Paus. VI 17.6).

Idmón, vidente de los Argonautas (Apd. I 9.13; Hig.14; Paus. I 42.5), es hijo putativo de Abas (hijo de Melampo) pero su padre real es Apolo (Argonauticas Órficas I 185).

Poliído es hijo de Cérano, descendiente de Abante o de Mantio (Paus. I 34.5). En Creta, Poliido encuentra a Glauco, hijo perdido de Minos, y lo resucita (Apd. III 2.1). En Corinto, ayuda a Belerofonte a montar a Pegaso (Pind., Ol.. XIII 63). En Mégara, purifica a Alcátoo de la muerte de su hijo Calípolis (Ov., Met. II 708). En Tirinto, intenta prevenir a Ífito, hijo de Éurito, que buscaba los caballos de su padre, de su muerte a manos de Heracles (Apd. III 14.2). En Misia, ayuda a Lisipe, madre de Teutrante, a complacer a Ártemis para curar la locura de su hijo, castigado por matar al jabalí de Teutras (Ps.-Plut., Sobre los ríos 21.4). Poliído, casado con Euridamía (hija de Fileo de Duliquio), tiene un hijo llamado Euquenor. Durante la guerra de Troya, intenta evitar que su hijo  acuda a la llamada de Agamenón, donde muere por una flecha de Paris (Il. XIII 663).

Polífides. Mantio, el hijo menor de Melampo (Il. XV 249) tiene dos hijos, Polífides (a quien Apolo concede poderes proféticos) y el hermoso Clito (uno de los amantes raptados por Eos). Polifides profetizó en Hiperesia (Acaya).

Teoclímeno, hijo de Polífides. Huye de Argos y se refugia en Pilos a causa de un asesinato, se convierte en uno de los compañeros de Telémaco, hijo de Ulises. Al llegar a Ítaca, ve un halcón que despluma una paloma que interpreta como el regreso de Ulises (Il. XV 525). En el palacio de Penélope tiene una visión premonitoria de la muerte de los pretendientes (Il. XX 350).

Tiodamante. Después de la desaparición de Anfiarao, los argivos eligen como augur a Tiodamante, hijo de Melampo (Estacio, Tebaida VIII 279, tío abuelo de Anfiarao).

 Reino de Biante:
Biántidas
A Biante le sucede su hijo Tálao, que es uno de los Argonautas. Tálao es muerto por Anfiarao. Le sobrevive su hijo con Lisímica (nieta de Melampo), Adrasto quien, con la ayuda de Ifis el prétida y de su suegro Pólibo de Sición, reconquista su parte del reino. Se produce entonces una reconciliación entre los linajes de los Melampódidas y los Biántidas. Anfiarao se casa con Erífile, hermana de Adrasto. Se pacta bajo juramento que cualquier futura disputa entre Adrasto y Anfiarao, se someterán al arbitraje de Erífile, lo que tendrá desastrosas consecuencias en la guerra de los Siete contra Tebas.

Adrasto sobrevive a la guerra de los Siete contra Tebas y a la posterior guerra de los Epígonos. Tiene un hijo llamado Egialeo y dos hijas, Deípile (que se casa con Tideo de Etolia y es la madre de Diómedes y de Cometo) y Argia (que casada con Polinices de Tebas es madre de Tersandro). Es sucedido por su hijo Egialeo y éste por Cianipo.

Cianipo es el quinto y último rey de la dinastía de Biante. La madre de Cianipo es Cometo, hija de Tideo. Cianipo participa en la guerra de Troya y es uno de los guerreros que se esconden en el caballo de madera. Al igual que Anfíloco, muere sin descendencia, con lo que la mitad del reino de Argos se vuelve a unir en el prétida Cilárabes.

En el siglo XII a.C se extinguen las tres líneas, al morir Cilárabes sin descendencia.